Hay mucha gente que le tiene fobia a volar, pero casi nadie le tiene miedo a su bañera. Las tormentas nos aterrorizan, pero no ocurre así con los huesos de pollo. Y siempre decimos a nuestros hijos que tengan cuidado al salir a la calle, pero en casa disponemos de grandes generadores de accidentes (y muertes): las bañeras, los huesos de pollo y, por supuesto, las maléficas escaleras. Quizás la parte de la casa, ésta última, que más accidentes provoca de toda la casa (si nuestra casa dispone de escaleras, claro).
Según el Departamento de Comercio e Industria británico, en 2002 se produjeron, solo en el país, 306.166 accidentes por culpa de escaleras, tan graves que requirieron atención médica.
Pero no le tenemos miedo a las escaleras. Podéis leer más sobre este efecto psicológico en Avalanchas de rarezas: posibilidades matemáticas de morir y un largo análisis de cómo la falta de información sobre lo que verdaderamente es peligroso y no lo es tanto produce un despilfarro de recursos que nos afecta negativamente a todos en: El miedo infundado al terrorismo, los accidentes de tráfico, la violencia de género y otros hechos matemáticamente improbables (I).
Según un estudio de un investigador del MIT, John A. Templer, titulado The Staircase: Studies of Hazards, Falls and Safer Desing, las cifras reales de caídas de escaleras están muy infravaloradas en general: son una causa de muerte accidental que supera en mucho a las muertes por ahogamiento, o quemaduras. Y a pesar de ello, se dedican muchos recursos a la prevención e investigación de incendios (y otros asuntos que nos dan miedo) pero apenas nada a la comprensión o prevención de caídas.

A través de 

-Los hombres oyen peor que las mujeres. Y los adultos negros tienen mejor oído que los blancos. Las mujeres jóvenes, blancas y de clase media son las que tienen más riesgo de padecer otoclerosis, y los cambios hormonales durante el embarazo pueden provocar que empeore.
Después de las comidas pantagruélicas de estas fiestas y de los respectivos propósitos para el nuevo año 2012, muchos de vosotros aspiraréis a hacer dieta. 