Uno de cada tres adultos sufre hipertensión, una condición que causa cerca de la mitad de todas las muertes por apoplejía y problemas cardiacos en el mundo, y uno de cada diez, diabetes, destacó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe anual sobre estadísticas sanitarias.
Por primera vez el estudio estadístico de la OMS incluye información de 194 países sobre los altos niveles en hombres y mujeres de la presión sanguínea y glucosa en sangre, que revela, entre otras cosas, que los diagnósticos y los tratamientos baratos de estas dolencias han reducido el problema en el primer mundo. La inquietud de la organización es que en lugares como África, donde no se aplican estas medidas preventivas, la mayor parte de las personas con estas dolencias no saben que corren un “alto riesgo de muerte y discapacidad por un ataque al corazón o una apoplejía”.
No parezco yo precisamente el típico que se siente a gusto en mitad de un crisol de culturas, el que disfruta sobremanera en los baños de masas, el que se abre sin remilgos ante cualquier fulano con un chirlo en la cara, el Corán entre las manos o una costumbre ancestral, antediluviana y carpetovetónica. Y, además, solo me acerco a la gran ciudad de vez en cuando, en plan Paco Martínez Soria en 
A raíz del visionado de una reciente película de ciencia ficción,
Hoy por hoy, construir una base lunar sería algo así como si una mosca se posara en la Gran Pirámide. Y esperáramos que desplazara su gigantesca masa unos centímetros hacia la izquierda.
