Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect
El 8 de julio de 1811, unos agricultores de la localidad de Berlanga de Roa, en Burgos escuchaorn un rudio similar a un cañonazo. El ruido se confundió entre la barahunda reinante, y es que nuestro país se encontraba invadido por los ejércitos de Napoléon Bonaparte. Sin embargo, no era un cañonazo, sino un meteorito. El fragmento sorprendió incluso a las tropas francesas que se encontraban en el lugar, obligándolas a cambiar su marcha.
El Meteorito de Berlanguillas, que así fue bautizado, fue arrebatado a los labriegos que lo encontraron por José Bonaparte, el hermano de Napoleón, que, al percatarse del incidente, envió a sus hombres a recoger aquel pedazo de cuerpo celeste (en realidad una piedra de color grisaceo), almacenándose en el Museo de Historia Natural de París, donde se conserva actualmente el mayor pedazo del resto. Y otro trozo fue donado al observatorio del vaticano, que lo sigue teniendo en su colección.
Leer más