
Son muchas las noticias que se refieren al “orgasmo femenino“, o más concretamente a los que son fingidos.
Realmente es un tema que a muchos hombres inquieta, al no saber diferenciarlos o, mejor dicho, diagnosticarlos.
Un nuevo estudio sobre conducta sexual realizado por la Universidad de Central Lancashire (Reino Unido), ha descubierto que más de un cuarto de las mujeres que gimen durante el acto sexual no lo hacen por placer, sino para manipular a su pareja. Haciéndole creer que ha alcanzado la cúspide sexual, con el único fin de influir en ella (su pareja).
El experimento contó con más de 70 mujeres de edades comprendidas entre los 18 y los 50 años, las cuales tenían que responder a una serie de preguntas divididas en varias y distintas categorías.
El objetivo de la investigación era descubrir la razón exacta de por qué las mujeres practicaban esas vocalizaciones (gemidos, gritos, palabras como “sí“ o “más“) y en qué punto del proceso decidían emplearlas.
Cuatro de cada cinco mujeres fingían utilizando estas vocalizaciones aproximadamente la mitad de las veces que eran incapaces de llegar al orgasmo.

Que las mujeres tienen un sexto sentido es vox populi. El sexto sentido femenino es una construcción popular tan poderosa que ya no se cuestiona. Las mujeres no son como el niño que en ocasiones veía fantasmas sino algo así como criaturas esencialmente empáticas, telépatas, expertas en gestualidad, escrutadoras de los estados emocionales y demás.
Siguiendo la línea de los experimentos que os explicaba en la
Ha cristalizado la idea de que, en cuestiones matemáticas, los hombres son más hábiles que las mujeres. Y que ésa es la razón de que haya más matemáticos que matemáticas, por ejemplo. Sin embargo, las cosas no son tan sencillas.
Este libro es especial por tres razones. La primera razón es que, gracias a este libro, me estrené en la divulgación científica en Xataka Ciencia, allá por enero de 2009. Lo hice escribiendo los siguientes artículos inspirados en él:
A rebufo del 