
Las huellas de ADN dentro de las heces de los animales están ayudando a científicos a entender el movimiento de los camellos salvajes y por qué el número de renos están en declive.
Estas fueron algunas de las aplicaciones de un campo cada vez más conocido, el de código de barras de ADN, que fue presentado en una Conferencia Internacional en Adelaida (Australia).
Así como los códigos únicos que se utilizan para registrar los productos en una tienda o almacén, los científicos están utilizando códigos de barras de ADN para identificar rápidamente especies vegetales y animales, ya que son lo suficientemente grandes como para mostrar las diferencias genéticas entre distintas especies, pero suficientemente pequeños para un análisis rápido.
Según los investigadores, la fuerza de los códigos de barras de ADN reside en la capacidad para identificar las muestras pequeñas que no pueden ser reconocidos por el microscopio, como los huevos de insectos.



En la anterior entrega de este artículo os explicaba los detalles de
Si viajais muy al norte, cuando apenas faltan mil kilómetros para llegar al Polo Norte, os encontraréis con Svalbard, un lugar tan aislado que parece de otro mundo. Pero allí vive gente. Y también hay otra cosa. La ya llamada Bóveda del fin del mundo.