No es como una discoteca, pero se le acerca. Es la Estación Espacial Internacional, un lugar fascinante, de ciencia ficción y, sin embargo, un lugar muy ruidoso. Situada en órbita alrededor de la Tierra, a una altitud de aproximadamente 360 kilómetros, un tipo de órbita terrestre baja, este lugar genera ruidos que oscilan entre los 55 y los 78 decibelios.
Es decir, el equivalente al volumen entre una conversación normal (no de debate televisivo) o el de una cortadora de césped.
El ruido lo generan los ventiladores que hacen circular el aire en la estación, aunque antes era peor: 10 decibelios más alto. Os puede parecer aceptable, pero tened en cuenta que este ruido se oye 24 horas al día. El problema del elevado ruido es tal que los astronautas se ven obligados hace tiempo a dormir con tapones para los oídos.

Quienes me leéis ya conocéis mi afición por la tecnología victoriana, la estética
Menos macabra que la 