
Las plantas que regulan su población mediante factores endógenos pueden ser más resistentes a los efectos del cambio climático, según ha demostrado una investigación liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
El estudio, desarrollado durante 22 años, toma como modelo dos especies de malas hierbas comunes en campos de cereales: Descurainia sophia (jaramago) y Verónica hederifolia (hierba gallinera).
Los resultados del estudio, publicado en la revista PLoS ONE, podrían contribuir a mejorar los cultivos de cereal, mediante una previsión más precisa de las malas hierbas que pueden invadir estos cultivos.






