
Ni los genes, la televisión o los videojuegos, ni el incremento de actividades como la lectura y la escritura son los culpables de la miopía, sino una simple falta de luz solar. Así lo afirman un grupo de investigadores en el último número de la revista médica The Lancet.
Se cree que la exposición a la luz del Sol estimula la producción de una sustancia química llamada dopamina, que detiene el globo ocular de un crecimiento alargado y distorsiona el foco de luz que entra al ojo.
Está bastante claro que la liberación de dopamina la estimula la luz brillante, esto impide el crecimiento de la miopía
Afirma el investigador Ian Morgan, de la Australian National University , principal autor del estudio.

Que paren las rotativas. Hay vida. En la Tierra hay vida. Un equipo dirigido por el astrónomo Michael Sterzik, del Observatorio Europeo Austral (
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