En pleno verano uno es incapaz de sustraerse a una idea, a un concepto, a un organismo pequeño y zumbón, generalmente negro como un corpúsculo de carbón. El insecto. Sobre todo moscas y mosquitos. Pero mucho peor los mosquitos, porque los mosquitos se alimentan de nuestra sangre y ¿para qué sirven? Al menos muchos de ellos mueren estrellados en el parabrisas de nuestros coches. Pero ¿cuántos? ¿Realmente es una cifra importante si tenemos en cuenta los insectos que hay en el mundo? ¿Y en España?
A todas esas preguntas vamos a intentar responder. Así que tomemos aire y encendamos el antimosquitos:
A todos nos parece que el mosquito es la reencarnación de Satán. No sólo provocan un ruido machacón y agudo que recuerda un poco al que se oye en el dentista, sino que te pica y te chupa la sangre. El mosquito es drácula. ¿No nos iría mejor si lo erradicáramos del mundo?


Todos hemos mencionado alguna vez a las termitas, pero muy pocos las hemos podido ver con nuestros propios ojos. Sin embargo, las 2.600 especies de termitas que existen en el mundo constituyen el 10 % de la biomasa total del planeta.
Los indios mexicanos huicholes cometen errores deliberados en su trabajo. En los huipiles, las prendas más comunes entre las mujeres indígenas mexicanas, los quechquémeles, una especie de capa de algodón bordada de colores, y demás tejidos salidos de sus telares, todos ellos de una belleza ancestral, cometen un pequeño defecto camuflado en la infinita trama para no irritar a los dioses con su perfección.
El causante de las oleadas de peste bubónica que asolaron Europa y Asía fueron posibles gracias a algo tan insignificante como una pulga, concretamente la Xenopsylla cheopis, la pulga de la rata oriental.
Ahí va un pequeño desafío a los lectores, relacionado con la mecánica y la biología. Tiene que ver con el pequeño tamaño típico de los insectos (el insecto más pesado conocido es el 

