Publicidad
Publicidad

RSS homosexualidad

El presidente de la Conferencia Episcopal, Rouco Varela, nunca debería besar a nadie

71 Comentarios
El presidente de la Conferencia Episcopal, Rouco Varela, nunca debería besar a nadie

Hoy han amanecido los medios de comunicación con una serie de manifestaciones que, a estas alturas de la película, sorprende que aún reciban cobertura mediática.

Por un lado, Frigide Barjot, portavoz de antibodas gay en Francia, promueve escraches para presionar a los políticos franceses que son favorables a la ley de matrimonios gay. Y en España, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Antonio María Rouco Varela, exige al gobierno del PP que suprima el matrimonio entre personas del mismo sexo con objeto de recuperar la “definición legal de matrimonio” y que los niños puedan tener “padre y madre”.

La Iglesia, es sabido, condena la práctica sexual (no los homosexuales), es decir, que dos personas del mismo sexo tengan relaciones, por ejemplo, practicando penetración anal. Consideran esta práctica una perversión, y también una forma segura para que la humanidad sea conducida a la extinción, pues las relaciones sexuales deben estar abiertas a la vida.

Lo que consideramos “natural” o “perversión” es algo que no ha dejado de cambiar a lo largo del tiempo. Además, emplear “natural” o “antinatural” para cuestionar una práctica es un comodín que funciona tanto del derecho como del revés. Por ejemplo, si practicamos sexo anal, podemos decir que tal práctica es antinatural porque el ano no ha sido diseñado evolutivamente para ser penetrado sino para excretar. Cuando se señala que entre muchos animales existe tal práctica, entonces al argumento se la da la vuelta: no somos animales, ya no vivimos en las cavernas, hay que evolucionar, somos civilizados.

Entonces, ofrecido el argumento de la “civilización”, podemos argüir con una lógica aplastante que el ser humano emplea partes de su cuerpo de formas exadaptativas (la nariz, por ejemplo, no fue diseñada evolutivamente para sujetar unas gafas, pero Rouco Varela lleva gafas).

Llegados a este punto, el que condena el sexo homosexual puede ampararse en el hecho de que no es lo mismo sujetar unas gafas con el puente de la nariz que ser penetrado analmente, pues esto último resulta perverso y sucio.

Leer más »

¿Existe un "gen homo"?: La pregunta de la semana

20 Comentarios
¿Existe un "gen homo"?: La pregunta de la semana

Hoy, 17 de mayo, se celebra el Día Internacional contra la LGTBfobia, es decir, un día de lucha contra la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género.

Por esa razón, en la pregunta de la semana, os preguntamos:

¿Existe un “gen homo”?

La cuestión de si ser homo, bi o transexual es algo genético, ambiental, una decisión o un estilo de vida crea un debate aún sin resolver, ¿os atrevéis a encontrar la respuesta?

Recordad que todos los comentarios deben ir a su correspondiente pregunta de la sección respuestas. La próxima semana publicaremos la mejor de todas las respuestas.

Leer más »
Publicidad

5 costumbres sexuales de los animales… no tan distintas a las nuestras

22 Comentarios
5 costumbres sexuales de los animales… no tan distintas a las nuestras

Algunas religiones y sistemas morales establecen que lo correcto en lo tocante a la sexualidad es la monogamia, la procreación y la heterosexualidad, pero el reino animal nos demuestra que muchas expresiones de la sexualidad humana que no pasan esos estrechos filtros (estéticos) son más frecuentes de lo que pensamos.

Ahí va el Top Hot Hot Hot del Kamasutra animal:

Leer más »

¿Qué motivos tenemos para decidir tener relaciones sexuales?

24 Comentarios
¿Qué motivos tenemos para decidir tener relaciones sexuales?

A pesar de la visión de muchas religiones y algunas ideologías en las que subyace la religión, el sexo no es sólo procreación. Tampoco es convencionalismo. Ni mucho menos debería ser “esto es lo normal o lo natural”.

Sin ir más lejos, el ejemplo que más me gusta es el de la nariz: la nariz no fue diseñada naturalmente para sostener nuestras gafas. Sin embargo, nadie se rasga las vestiduras si alguien se pone gafas. Usando el mismo razonamiento, buscar placer sexual con el sexo anal u oral porque “eso no fue diseñado naturalmente para esos fines” no es una razón de peso.

Del mismo modo, el hambre es la manera que tiene nuestro cuerpo de obligarnos a comer para sobrevivir. Pero igualmente hemos desarrollado la gastronomía o las cenas de empresa. Con el sexo ocurre algo parecido: los seres humanos, además de placer o reproducción, pueden tener otros muchos motivos para tener sexo, tan lícitos como los primeros o los que vienen de fábrica.

En el estudio más amplio jamás realizado al respecto, presentado recientemente en Archives of Sexual Behavior, se ha enumerado un total de 237 razones para tener relaciones sexuales.

Leer más »

¿La homosexualidad tiene un origen genético? (y II)

66 Comentarios
¿La homosexualidad tiene un origen genético? (y II)

¿Entonces, la parte genética de la homosexualidad a qué gen en concreto se debe? El comportamiento humano complejo no puede atribuirse a un único gen sino a muchos genes sino a un factor poligénico: la variación en múltiples genes es la responsable del componente heredable del rasgo. Esto también ocurre con la orientación sexual.

Con todo, el peso de la herencia materna en la homosexualidad masculina hace que sea razonable buscar en el cromosoma X uno o más genes que podrían influir en ella.

Leer más »

¿La homosexualidad tiene un origen genético? (I)

23 Comentarios
¿La homosexualidad tiene un origen genético? (I)

Existe una fuerte reticencia, sobre todo entre creyentes de orientación conservadora y algunos otros en el extremo de la derecha política, hacia cualquier investigación que sugiera que la orientación sexual tiene un componente biológico, sea éste de orden genético o epigenético, o guiado por señales biológicas que no están determinadas genéticamente como, por ejemplo, los niveles de hormonas en el feto. Para ellos, la orientación sexual surge de la educación o de las influencias externas.

Por el contrario, los activistas del movimiento homosexual y buen parte de la izquierda política prefieren creen que la orientación sexual es como el color de los ojos: un rasgo con el que se nace y no una opción que se escoge.

¿Quién tiene razón? Primero analicemos objetivamente las pruebas que existen hasta el momento.

Leer más »
Publicidad

El doble espíritu: travestismo cromosómico

27 Comentarios
El doble espíritu: travestismo cromosómico

Una persona nace hombre o mujer dependiendo de si sus cromosomas sexuales son XY o XX. Los órganos sexuales también ayudan a identificar a los machos de las hembras. Pero la identidad sexual es un proceso un poco más complejo, donde también intervienen procesos socioculturales.

Por ejemplo, existen casos de disforia de género: individuos que creen profundamente que su sexo cromosómico no se corresponde con el modo en que ellos consideran su identidad sexual. Generalmente, debido a la presión social, en estos casos uno suele decantarse por el travestismo o por tratamientos hormonales o diversas formas de cirugía con objeto de reasignar de manera parcial o total su sexo.

La idea de lo significa ser hombre o mujer ofrece fuertes variaciones según la cultura que analicemos. Por ejemplo, la identidad sexual de la mujer japonesa no es la misma que la identidad sexual italiana.

Leer más »

¿Los padres homosexuales perjudican el desarrollo de sus hijos?

100 Comentarios
¿Los padres homosexuales perjudican el desarrollo de sus hijos?

En muchos sectores políticos, e incluso científicos, se postula que la manera idónea de criar a un niño es la familia clásica, compuesta por un padre y una madre heterosexuales. Sin embargo, ¿hasta qué punto el desarrollo de un niño se verá resentido si no crece en el seno de una familia aparentemente ideal?

Judith Rich Harris estudió a diversas familias que, en California, a mediados de los años setenta, se agrupaban con formas de convivencia inhabituales. Algunas vivían en comunidades, otras eran parejas abiertas, etc. Su conclusión fue que los niños eran tan inteligentes, sanos y emocionalmente equilibrados como los niños criados en hogares convencionales.

Con todo, el mayor miedo que se presenta ante la posibilidad de que una pareja de homosexuales adopte a un niño es que dicho niño pueda cambiar de polaridad sexual o que se frustre de alguna manera el desarrollo de su personalidad.

Leer más »

La homosexualidad existe gracias al tabú de la homosexualidad (1/2)

115 Comentarios
La homosexualidad existe gracias al tabú de la homosexualidad (1/2)

Mucho se ha escrito de la existencia de la homosexualidad, la masturbación o el adulterio desde el punto de visto psicológico, biológico y hasta sociológico.

Pero hoy vamos a analizar el asunto desde una nueva perspectiva: la memética, algo así como la genética de la información y la cultura: virus mentales que arraigan en nuestro cerebro y que hacen lo posible por reproducirse en los cerebros que nos rodean.

Empecemos por la homosexualidad. El tabú sobre la homosexualidad o la homofobia ha sido muy intenso durante siglos. Pero de un tiempo a esta parte se está perdiendo progresivamente el rechazo cultural a la homosexualidad. Paradójicamente, este nuevo respeto por la homosexualidad terminará por conseguir lo que antes pretendían los intolerantes: que la homosexualidad tienda a extinguirse.

Leer más »

Animales malignos: el mito de que el hombre es malo y los animales, no (II)

11 Comentarios
Animales malignos: el mito de que el hombre es malo y los animales, no (II)

Si hemos de defender nuestras convenciones, nuestros sistemas éticos y nuestras leyes, pues, no es buena idea hacerlo en base a cómo afrontan los demás animales los dilemas que les salen al paso. Porque los animales no son buenos y los humanos son malos. Ni tampoco los animales son malos y los humanos son buenos.

Porque humanos y animales son, en puridad, la misma cosas. Y los animales son buenos o malos según el análisis ético que apliquemos en cada situación (siempre teniendo en cuenta que el grado de intencionalidad en un animal es menor).

Y eso, por supuesto, también sucede con los humanos.

Leer más »
Publicidad