La Organización Mundial de Meteorología (OMM) publicó un estudio en donde se muestra que en 2006 se llegó a cantidades nunca antes alcanzadas por dos de los principales gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera. Las concentraciones promedio de Dióxido de Carbono (CO2) y de Óxido Nitroso (N2O) durante 2006 fueron las más altas de la historia, según las mediciones de la OMM en 44 países. El metano, el tercero de los gases de efecto invernadero más importantes, permaneció estable entre 2005 y 2006.
El CO2 está contribuyendo, según los especialistas, más que nunca al calentamiento global; en la última década el dióxido de carbono contribuyó, en promedio en un 87% mientras que en los últimos cinco años su contribución fue del 91%. La concentración de CO2 fue un 0.5% superior a la del año anterior, mientras que la de N20 fue un 0.25% superior. Según el estudio, esta tendencia a aumentar continuará por lo menos durante los próximos 5 años.


Actualmente, existe una concentración atmosférica, de dióxido de carbono, de 445 partículas por millón.
El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la evolución del Clima (IPCC) propone una serie de medidas para reducir los daños debidos al cambio climático.
La Corte Suprema de Estados Unidos ha ordenado a George Bush que revise su política ambiental, ya que dicha política está contribuyendo peligrosamente al cambio climático. Bush se ha negado sistemáticamente a regular el control de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), alegando que no se ha demostrado una relación directa entre las emisiones de CO2 y el calentamiento global.
Esta semana, tal como ha recogido Genciencia, el Grupo Intergubenamental sobre el Cambio Climático (IPCC) ha elaborado un nuevo trabajo cuyas conclusiones no podían ser más pesimistas: “en el 2050 habrá millones de refugiados como consecuencia de las inundaciones y las sequías”.