Si bien es cierto que la belleza está en los ojos que mira, hay determinados rasgos universalmente bellos. Rasgos que generalmente son síntoma de buena salud, por ejemplo, o una gran fertilidad. En una mujer, por ejemplo, los rasgos que se consideran más atractivos son los pómulos relativamente altos, la mandíbula delgada y los ojos grandes en relación al tamaño de la cara. Luego hay otra proporción áurea proporcionada por Pamela Pallett, de la Universidad de San Diego, y Kang Lee, de la Universidad de Toronto: la distancia vertical entre los ojos y la boca debe ser del 36 % de la longitud de la cara; y la distancia horizontal entre sus ojos debe ser del 46 % de la anchura del rostro.
Pero ¿cómo saber con seguridad que uno es atractivo o no lo es? Preguntar a la abuela no es muy fiable, aunque sin duda pueda subir la autoestima.
Quizá sería útil preguntar al programa que han desarrollado investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en colaboración con investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Princenton (EE UU), que, entre otras cosas, ayuda a los ordenadores a determinar si una cara entra dentro de la categoría de rostro atractivo, según se recoge en un estudio publicado en la revista PLoS ONE.
El software, concretamente, es capaz de predecir 9 juicios basados en rasgos faciales: atractivo, competente, fiable, dominante, tacaño, miedoso, extrovertido, amenazador y simpático.

Si tienes una cara simétrica tenderás a ser más egoísta, según un estudio cuyos resultados serán presentados en la reunión anual del Premio Nobel en Lindau, Alemania, del 23 al 27 de agosto. Los autores del estudio son Santiago Sánchez-Pagés, que trabaja en las universidades de Barcelona y Edimburgo, y Enrique Turiegano, de la Universidad Autónoma de Madrid.
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La mayoría de nosotros corre por el mundo con déficit de sueño. Dormir poco tiene consecuencias negativas para la salud y para nuestro rendimiento en el trabajo. Ahora un estudio sugiere que, además, nos hace feos.
Se realizaron más experimentos que confirmaban estas correlaciones entre
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¿Cuál es la mejor forma de atraer sexualmente a alguien? ¿Cómo podemos aumentar nuestro sex appeal? Olvidaos de pintalabios, sesiones en el gimnasio, wonderbrás o tener una cartera muy abultada (ya sea por la envergadura de vuestro sexo o porque ganáis mucho dinero).
En la entrega anterior de este artículo os ofrecía las proporciones ideales que debe tener un rostro femenino para que resulte indiscutiblemente atractivo. Pero lo cierto es que hay muy pocas mujeres jóvenes que tengan esos rasgos o incluso que estén cerca de ellos. La tómbola genética es así: fundamentalmente azarosa.
Se ha escrito mucho sobre estética, sobre lo que nos parece bello o no, incluso los críticos de arte se atreven a determinar lo que es bello o no. Hay asignaturas en la universidad dedicadas exclusivamente a desgranar aspectos históricos, sociológicos y hasta psicológicos sobre la belleza.