Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect
Probablemente todos habréis sido testigos de su buena mano con los perros. Con unos simples movimientos, César Millán ha conseguido que su programa, El encantador de perros, sea uno de los más populares para los que una mascota en casa.
Millán puede con todo. No importa que el perro sea un rebelde indomable de ladrido fácil, como si fuera adicto al Red Bull, o un caprichoso que horrorizaría incluso a las Spice Girls: en pocas horas o días, César Millán consigue que el perro en cuestión deponga su actitud y se convierta en paradigma de mansedumbre.
¿Cuál es su secreto?
Parte del éxito de Millán hay que buscarlo en su forma de moverse y mirar. Los perros, a diferencia de otros animales, focalizan su atención en los seres humanos, como han sugerido experimentos llevados a cabo por el antropólogo Brian Hare, en los que situaba una golosina bajo una de dos tazas, colocadas a un metro una de otra.
El perro intuye que le espera un premio, pero no sabe bajo qué taza se encuentra. Entonces Hare señalaba la taza derecha, la tocaba, la miraba fijamente. El perro, entonces, se dirigía a la taza derecha en la mayoría de ocasiones. Sin embargo, cuando Hare realizó el mismo experimento con chimpancés (un animal que comparte el 98,6 % de nuestros genes), el chimpancé no reaccionó de la misma manera. El perro mira al hombre en busca de ayuda; el chimpancé, no.
Leer más