
Desde hoy van a mirar a las palomas de manera diferente. De acuerdo que muchos seguiréis mirándolas con cara de asco (me incluyo) pero algo, por muy pequeño que sea, cambiará en nuestro gesto.
Ahí donde las veíamos como ratas aéreas, animales inútiles y cúmulo de gérmenes, resulta que las palomas pueden aprender reglas numéricas abstractas, una habilidad que los científicos creían propias de los primates.
Aunque las aves no son capaces de resolver matemáticas avanzadas, su capacidad de razonar numéricamente es algo que una gran variedad de especies pueden hacer pero con ciertos límites.
Muchas especies, desde las abejas a los elefantes, pueden elegir entre elementos, sonidos, olores o representar números mentalmente. Pero sólo los primates (todas las especies, desde los lémures a los chimpancés) son conocidos por ser capaces de razonar numéricamente.
Según Damian Scarf, un psicólogo de la Universidad de Otago, Nueva Zelanda, y autor principal del estudio;
Siempre existió la duda de si se trataba de una exclusividad de los primates
Para averiguarlo, Scarf y sus colegas decidieron hacer la misma prueba a tres palomas, para ello pasaron un año entrenando a las mismas.




Todos nosotros tendemos al anumerismo, como os expliqué en la larga serie de artículos
Ante la pregunta de qué lotería es la más racional, matemáticos de la talla de John Allen Paulos sostendrían que ninguna. O dicho de otro modo: que la lotería es un impuesto que sólo pagan los ignorantes en matemáticas.
Los números pueden hacernos creer una u otra cosa. Todo depende de cómo se presenten. Para ser inmunes a estas manipulaciones, sólo nos queda instruirnos lo máximo posible en matemáticas. Y también leer con mucha atención la información que nos ofrecen.
Los números que aparecen en los periódicos pueden llegar a ser muy tendenciosos aunque describan perfectamente la realidad. Eso lo saben los periodistas y creadores de tendencias, así como los políticos. Saben que nuestro cerebro es capaz de interpretar una cifra como alarmantemente grande o como despreciable según cómo se exprese la cifra.
