Lo japoneses están locos. Sólo así puedo explicar esta línea de productos basada en un gel que enfría la piel instantáneamente, muy recomendado para estos días de calor pegajoso.
Productos de este tipo no son nuevos, pero se ha experimentado un auge en la demanda de los mismos a lo largo de este verano bajo la filosofía “setsuden” (ahorro de energía), cada vez más inminente en la vida cotidiana de los japoneses. Yendo un paso más allá de los tradicionales aerosoles de enfriamiento, esta innovación fascinante libera una espuma helada que se endurece y se puede envolver la muñeca del usuario o cualquier otra parte del cuerpo.
Los productos tales como Hokkyoku Monogatari (traducido directamente: Cuentos del Polo Norte) ofrecen un método nuevo de enfriamiento. No sólo se pueden transformar en cualquier cosa, desde un reloj de pulsera de hielo a un graffiti pintado en el cuerpo: la espuma de color azul se siente como una bola de papel que, cuando se aprieta, las burbujas de aire se expanden y luego, “pop”, se libera una refrescante brisa de aire fresco.

Pornógrafos, sátiros, sicalípticos, adoradores de Onán y demás ralea, absteneos de leer esta entrada. O no. Pero quedáis avisados: en el siguiente vídeo aparecen muñecas hinchables al más puro estilo 
Se dice que los ricos también lloran. Aunque nos parezca un pretexto para que no metamos demasiado las narices en las fortunas de los millonarios, diversos estudios apuntan a un hecho introvertible. Bueno, a dos.