El Thylacinus cynocephalus, criatura enigmática dónde las haya, fue un puzzle biológico que habitó en Australia hasta que desapareció en los años 30. Conocido por multitud de nombres (tilacino, lobo marsupial, tigre de Tasmania), no se sabía muy bien qué era en realidad, si una especie de perro o de felino.
Pero científicos de la Universidad de Brown en Providence (Rhode Island, EE.UU.) han elaborado un estudio de los huesos de esta extrañísima especie y de otros 31 mamíferos y creen tener la respuesta.
La investigación, publicada en la revista Biology Letters, concluye que el nombre más apropiado para el extinto Tilacino era probablemente el de Tigre de Tasmania, ya que el animal tenía más de gato que de perro, aunque claramente se trataba de un marsupial.


En épocas de verano, muchos desalmados abandonan a sus mascotas en una solitaria gasolinera de carretera. Una práctica que se ha exagerado en algunos chistes, cuando las familias, en vez de abandonar a la mascota, lo que abandona es al abuelo (hasta creo que algún caso se produjo realmente).