
Las relaciones íntimas entre seres humanos modernos y neandertales están bien documentadas. Ocurrieron hace unos 65.000 años, cuando ambos linajes ya habían emigrado a Europa.
Los encuentros dejaron como fruto una huella imborrable que se encuentra en el 2% del genoma de todos los Homo sapiens del planeta, a excepción de los africanos. Incluso dicen que reforzó nuestro sistema inmunológico.
Pero, resulta que ese sexo entre especies pudo haber sido más variado y haber ocurrido antes.
Una nueva investigación realizada por científicos de la Universidad de Arizona sugiere que, ya antes de salir de África, los humanos anatómicamente modernos pudieron haberse cruzado no solo con los famosos artistas de las pinturas rupestres, sino también con otras formas ancestrales del género Homo, como el Homo erectus o el Homo habilis.





Un equipo de paleontólogos ha identificado en el yacimiento de Venta Micena de Orce (Granada) restos fósiles de un búfalo asiático de unos 1,5 millones de años de antigüedad, lo que probaría que la Península Ibérica no era un territorio aislado para la fauna en el Pleistoceno.
Tienen 515 millones de años de antigüedad, está formado por 3.000 lentes, y pertenecieron a un tipo de artrópodo marino similar a una langosta. Son unos ojazos, si se me permite la licencia poética. Pero es que son los ojos fósiles más complejos y antiguos que se han encontrado hasta el momento, según ha publicado la revista 
