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Estas neuronas humanas encontradas tienen 2.000 años y está vitrificadas porque son de una víctima de la erupción del Vesubio

Estas neuronas humanas encontradas tienen 2.000 años y está vitrificadas porque son de una víctima de la erupción del Vesubio
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Un equipo de investigación del antropólogo forense Pier Paolo Petrone, director del Laboratorio de Osteobiología Humana y Antropología Forense de la Sección Departamental de Medicina Forense de la Universidad de Nápoles Federico II ha realizado un hallazgo extraordinario.

Nada menos que neuronas vitrificadas de una víctima del Vesubio del 79 d.C. que enterró a Pompeya, Herculano y todo el entorno de ceniza.

Consecuencias de la erupción

Fundada en el siglo VII a. C., la ciudad de Pompeya era muy conocida porque los patricios la tenían como lugar de vacaciones. Una apacible tarde como otra cualquiera, la del 24 de agosto del año 79, se oyó un lejano trueno y el suelo se estremeció. El Vesubio estaba empezando a escupir materiales a más de mil grados Celsius de temperatura. Se estima que la erupción fue unas quinientas veces superior al de la bomba lanzada sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945. La lava alcanzó la ciudad a una velocidad de 110 kilómetros por hora, sin posibilidad de que nadie escapara, y sumió a Pompeya en el olvido durante siglos. Fue una tragedia, pero, por contrapartida, aquel proceso conservó la ciudad como un insecto encerrado en ámbar.

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Por eso, gracias a aquella erupción, haciendo uso de microscopía electrónica de barrido (SEM) y herramientas avanzadas de procesamiento de imágenes, Petrone, junto con un equipo de arqueólogos, geólogos, biólogos, forenses, neurogenetistas y matemáticos, pudo por primera vez mostrar la presencia de células neuronales en los restos vitrificados del cerebro y la médula espinal, que descubrió durante las recientes investigaciones en el sitio arqueológico de Herculano.

El extraordinario descubrimiento de estructuras neuronales perfectamente conservadas fue posible gracias a la conversión de tejido humano en vidrio. El proceso de vitrificación único inducido por la erupción congeló las estructuras celulares del sistema nervioso central de esta víctima, conservándolas intactas hasta el día de hoy.

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El estudio también analizó los datos de algunas proteínas ya identificadas por los investigadores en un trabajo publicado el pasado mes de enero por el New England Journal of Medicine.

Aquella erupción, curiosamente, no solo ha preservado neuronas, sino también palabrotas: las primeras de las que tenemos constancia en la historia, tal y como explico en el libro ¡Mecagüen! Palabrotas, insultos y blasfemias.

¡Mecagüen! Palabrotas, insultos y blasfemias (Vox - Lengua Española)

¡Mecagüen! Palabrotas, insultos y blasfemias (Vox - Lengua Española)

Gracias a la tragedia del Vesubio se han conservado miles de grafitis y un porcentaje significativo de ellos son obscenos. En una letrina pública, por ejemplo, se lee «Encolpius hic bene cacavit» (‘Encolpio cagó bien aquí’). En la entrada de una panadería se halló el relieve de un pene acompañado del siguiente mensaje: «Hic habitat felicitas» (‘aquí se encuentra la felicidad’). comentarios y recomendaciones («Sucesa, la esclava, tiene un buen polvo»), dejando de paso constancia de la rica sinonimia para aludir a las prostitutas, como meretrix (‘meretriz’), concubina (‘mujer con quien se comparte otro lecho o cubículo, sin estar casados’) o culiola (del latín culus, ‘culo’, para especificar que ofrecía coito anal).

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