Publicidad

Las personas jóvenes no están a salvo del COVID-19: sufren más derrames cerebrales potencialmente más letales

Las personas jóvenes no están a salvo del COVID-19: sufren más derrames cerebrales potencialmente más letales
Sin comentarios

El pujante número de informes de accidentes cerebrovasculares en las personas de mediana edad en muchos hospitales de Estados unidos es el último giro en nuestra comprensión del nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Si bien se creía que el coronavirus era un patógeno que atacaba principalmente a los pulmones, poco a poco se está convirtiendo en un enemigo mucho más audaz, que afecta a casi todos los sistemas de órganos principales del cuerpo. Por ello, cada vez hay más pruebas de que la infección por covid-19 puede hacer que la sangre se coagule de forma correcta. El accidente cerebrovascular sería una consecuencia de ello.

Los casos se han duplicado

En Mount Sinai, el sistema médico más grande de la ciudad de Nueva York, el médico investigador J Mocco ha evidenciado que la cantidad de pacientes que han ingresado con grandes bloqueos en el flujo de sangre a una parte del cerebro se ha duplicado durante las tres semanas, incluso cuando el número de otras emergencias ha disminuido.

Más de la mitad de estos casos fueron positivos para covid-19. En los últimos 12 meses, por ejemplo, Mount Sinai ha tratado a un promedio de 0,73 pacientes cada 2 semanas menores de 50 años con accidente cerebrovascular.

Así pues, los pacientes covid-19 tratados por accidente cerebrovascular en Mount Sinai eran más jóvenes de lo normal y en su mayoría ni siquiera tenían factores de riesgo. En promedio, los pacientes con accidente cerebrovascular covid-19 eran 15 años más jóvenes que los pacientes con accidente cerebrovascular sin infección por coronavirus.

En una carta que se publicará en el New England Journal of Medicine la próxima semana, el equipo de Mount Sinai detalla cinco estudios de casos de pacientes jóvenes que sufrieron accidentes cerebrovasculares del 23 de marzo al 7 de abril. Las edades de las víctimas son 33, 37, 39, 44 y 49, y todos estaban en casa cuando comenzaron a experimentar síntomas repentinos, incluyendo dificultad para hablar o confusión. Uno murió, dos aún están hospitalizados, otro fue dado de alta para someterse a rehabilitación y otro finalmente fue dado de alta. Solo una de las cinco, una mujer de 33 años, puede hablar.

El tipo de accidente cerebrovascular más letal de todos

Por consiguiente, por primera vez, tres grandes centros médicos del país se están preparando para publicar datos sobre el fenómeno. Solo hay unas pocas docenas de casos por hospital, pero podían proporcionar nuevas ideas sobre lo que el virus hace a nuestros cuerpos. Algunos ni siquiera sabían que estaban infectados por el coronavirus.

La media de edad para ese tipo de accidente cerebrovascular grave es de 74 años, así que el coronavirus parece adelantarlo. Los análisis sugieren que los pacientes con coronavirus están experimentando principalmente el tipo de accidente cerebrovascular más letal de todos, la conocida como oclusión arterial en los grandes vasos, que puede destruir grandes partes del cerebro responsables del movimiento, el habla y la toma de decisiones de un solo golpe porque la obstrucción tiene lugar en las arterias principales que suministran sangre.

La razón de que esto suceda se ignora. Tal vez estamos viendo más pacientes jóvenes porque son más resistentes que los ancianos a la dificultad respiratoria causada por covid-19: los que sobreviven vía pulmones, con el tiempo desarrollan otros problemas.

Pero se sospecha, también, que estos derrames cerebrales sean fruto de problemas de sangre producidos por el virus que finalmente favorecen coágulos en los cuerpos de algunas personas. Estos problemas podrían ser un ataque directo del virus a los vasos sanguíneos o quizá un efecto provocado por nuestro propio cuerpo debido a la respuesta inmune frente al virus. En tal caso, en el intento de combatir el virus, el efecto secundario sería que nuestros cerebros se verían dañados.

Se espera responder a esas preguntas a través de una revisión de accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones neurológicas en miles de pacientes de covid-19 tratados en 68 centros médicos en 17 países.

De momento, solo estamos aún ante una correlación, pues queda bastante investigación para averiguar cómo el coronavirus puede desencadenar un derrame cerebral, pero la correlación es tan consistente que todo parece indicar que estamos ante un nuevo problema médico al que deberemos enfrentarnos de resultas de la pandemia.

Por esa razón, Thomas Oxley, neurocirujano del hospital Mount Sinai de Nueva York, solicita a la gente que se vigile a sí misma en busca de síntomas de coronavirus y que llame a emergencias si tiene alguna evidencia de accidente cerebrovascular. Una forma de recordar fácilmente los síntomas del derrame facial es el acrónimo FAST (“rápido”, en español): "F" por parálisis facial (face), "A" por debilidad del brazo (arm), "S" por la dificultad del habla (speach) y "T" por el momento (time).

Temas

Publicidad

Comentarios cerrados

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios