Volcán Marsili, el estudio sobre sus escenarios da, en el peor caso, un tsunami en diez minutos en las Eolias

  • Un estudio publicado en 2020 en Bulletin of Volcanology simuló cinco derrumbes en los flancos del mayor volcán submarino del Mediterráneo

  • Los terremotos de octubre de 2026 en el Tirreno no tienen relación con él, según el INGV

Volcan Marsili Actividad Estudio De Escenarios
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redaccion

Redacción Xataka Ciencia

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Cada vez que tiembla el sur de Italia, el volcán Marsili vuelve a las conversaciones. Ha ocurrido tras la secuencia sísmica del 23 de octubre de 2026, y este último movimiento de tierra ha servido para recuperar un estudio de 2020 sobre qué pasaría si este volcán sumergido hiciera daño. La respuesta es que lo peligroso no sería que entrase en erupción, sino que parte de su estructura se desprendiera, y en el peor escenario, las islas Eolias verían llegar el mar en diez minutos.

Un gigante bajo el Tirreno. El Marsili es el mayor volcán submarino del Mediterráneo, con unos 70 kilómetros de largo por 30 de ancho, tres kilómetros de altura desde el fondo, y una cima que queda a unos 500 metros bajo la superficie, según la ficha del CNR italiano. Está a más de cien kilómetros de las costas de Sicilia y Calabria, y es joven para la escala geológica, porque se formó en los últimos 700.000 años. Pero joven no quiere decir mudo, pues capas de ceniza halladas en el fondo marino registran dos erupciones explosivas de hace entre 3.000 y 5.000 años, con columnas de gas y ceniza de 200 a 400 metros de altura, según un estudio de Scientific Reports de 2020, así que geológicamente tiene actividad.

Cinco derrumbes simulados. El trabajo lo firma el equipo de tsunamis de la Universidad de Bolonia (Gallotti, Zaniboni, Tinti y colaboradores) y apareció el 8 de diciembre de 2020 en Bulletin of Volcanology, simula el desprendimiento de masas de roca en los flancos, en cinco casos. Uno muy pequeño, dos medianos (de entre 2 y 3 kilómetros cúbicos) que otros autores habían propuesto a partir de la forma del volcán, otro mediano de 2,4 y uno extremo de 17,6. Los pequeños y los medianos en aguas profundas no generan tsunamis relevantes, pero los medianos que arrancan cerca de la cima sí, con olas de hasta unos cuatro metros en las costas. Y es que el volumen no lo decide todo. Según los autores, la profundidad a la que se mueve la masa pesa tanto como cuánta roca cae.

El peor caso, con sus matices. El escenario extremo imagina que se desprende un sector del flanco oriental de 17,6 kilómetros cúbicos, un tamaño que los autores fijan por geometría, ( o sea, como hipótesis, y no como un derrumbe observado). Las olas más altas superarían los 20 metros en Basilicata y rondarían los 15 en el sur de Campania y el norte de Calabria. El tsunami llegaría a las Eolias en unos diez minutos, y a Calabria, Sicilia y esas costas del sur de Italia en unos veinte, aunque las propias islas protegen en parte la costa siciliana. Hacia el oeste viajaría más rápido, porque cruzaría aguas más profundas a casi 600 kilómetros por hora de media. Llegaría a Cerdeña en unos 45 minutos, con olas menores y en forma de retirada del mar, una pista que los autores señalan como posible clave para la alerta temprana.

Hay casos similares o precedentes en otros volcanes, como un caso del que Xataka informó en agosto de 2021, cuando el colapso de un flanco del Teide, ligado a una gran erupción explosiva, generó olas cuyos depósitos aparecen a 132 metros de altura.

Qué dicen ahora los expertos. Sobre los temblores de octubre, el sismólogo Nicola Alessandro Pino lo descarta en su entrevista con Fanpage.it: “Este volcán submarino se encuentra en otra zona del Tirreno, a unos cientos de kilómetros del epicentro de estos terremotos”. Lo mismo concluyen Lucia Margheriti, directora del Observatorio Nacional de Terremotos del INGV (el instituto italiano de geofísica y vulcanología), y Guido Ventura, investigador del instituto, en una entrevista con Geopop: el seísmo, de magnitud 5,5 tras una primera estimación de 5,0, es de tipo compresivo, mientras que el vulcanismo del Marsili se asocia a una extensión parecida a la que da inicio a una dorsal oceánica. Ventura añade que su actividad hidrotermal es continua aunque “Esta actividad acompaña la historia del Marsili desde que existen mediciones: no se trata de una anomalía”. Eso sí, cualquier efecto de los temblores sobre ella habría que comprobarlo en los próximos meses.

Según el INGV, el Marsili no se monitoriza en tiempo real, solo unos sismómetros de fondo registran su actividad. El propio instituto decía en una nota de mayo de 2011 que la probabilidad de que se reactive era baja y que estaba por demostrar que estuviera cerca de hacerlo. Y el Sistema de Alerta de Maremotos de Italia, SiAM, solo atiende tsunamis de origen sísmico, según ISPRA, el organismo que le aporta los datos del nivel del mar. No obstante, un tsunami por derrumbe volcánico queda fuera de lo que ese sistema está diseñado para vigilar, y las simulaciones dejan un margen de diez a veinte minutos, así que hay una muesca en la vigilancia que es conveniente revisar. De ahí que los autores del estudio de 2020 hayan pedido intensificar la investigación sobre el estado y la estabilidad del volcán, y un equipo de la Universidad de Calabria y del CNR ha propuesto en un resumen para la asamblea de la Unión Europea de Geociencias de 2026 simulaciones de más resolución para el norte de Sicilia, el oeste de Calabria y las Eolias, con tal de vigilar con mas precisión fenómenos que podrían dar lugar a alguno de los escenarios expuestos en el estudio.

Foto | Imagen generada con IA (ChatGPT)

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