Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect
Según la memética, todos nosotros somos excelentes imitadores de los demás. De hecho, las bases de nuestro lenguaje, nuestra expresión artística, las corrientes ideológicas, las modas, la música, etc. surgen de la interacción memética. Los memes serían como los genes, pero a nivel informativo, a nivel cultural.
En ese sentido, la originalidad no es tal sino la combinación de memes que el autor ha recebido de los demás. Por ello, un autor, en realidad, lo único que hace es copiar parcialmente el mundo memético en el que está inmerso. Y también, por ello, en un ambiente memético con miles o millones de individuos, lo estadísticamente lógico es pensar que existen muchos más individuos que han combinado los memes de la misma forma que el autor brillante.
Sin embargo, las estructuras sociales que nuestros cerebros incapaces de imaginar grandes poblaciones han originado para valorar el genio no permiten, por su propia esencia, que muchos genios aparezcan simultáneamente: ello menoscabaría el genio escogido, reduciría las ventas, complicaría las discusiones sobre crítica de arte, etc. (Internet, afortunadamente, está debilitando estas estructuras sociales, cada vez descubrimos más autores en todas las áreas que son igualmente brillantes; pero las estructuras psicológicas permanecen individualmente, porque, como dije antes, están codificadas en los genes heredados de homínidos que se desarrollaron en sociedades de pocos individuos).
Leer más