
Una investigación realizada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto un mecanismo que protege a las neuronas de la muerte celular programada mediante el control de la actividad de la proteína p53. Los resultados han sido publicados en la revista Cell Death and Differentiation.
La muerte celular programada, o apoptosis, ocurre principalmente tras la activación de la proteína p53, denominada “el guardián del genoma” por ser un potente supresor de tumores. p53 induce la muerte de la célula en respuesta a una gran variedad de señales de estrés celular y daño en el DNA. Esta proteína no es necesaria durante el desarrollo embrionario, pero sin embargo está presente en el embrión, por lo que su actividad debe estar controlada para evitar una muerte celular masiva
Explica la investigadora del CSIC Ángela Nieto, del Instituto de Neurociencias, centro mixto del CSIC y la Universidad Miguel Hernández de Elche.


Cada uno de nuestros genes es una hebra de 2.000 a 3.000 pares de bases (letras genéticas). Entre los pares de bases que componen los genes activos, cada triplete (conjunto de tres) se traduce en un aminoácido.
Una nariz electrónica es un sistema electrónico con capacidad analítica cuya finalidad es detectar los compuestos orgánicos volátiles; en el fondo no es más que una imitación simplificada del sistema olfativo de los mamíferos.
Científicos alemanes desarrollaron un nuevo método que permite duplicar la resolución de los microscopios ópticos. Con esto se permitirán observar estructuras mucho más pequeñas, como los núcleos de las células con una nitidez jamás alcanzada. Esta tecnología ya permitió la obtención de imágenes coloridas y tridimensionales como nunca antes. Para poder desarrollar la técnica, investigadores de la UniversidadLudwig Maximilians de Munich, Alemania, unieron fuerzas con investigadores de la Universidad de California, Estados Unidos.
Una inyección de células madre fue usada para curar ratones con una enfermedad nerviosa que normalmente resulta fatal. La terapia, que ayudó a reparar las conexiones nerviosas con defectos, despierta nuevas esperanzas en el tratamiento de algunas enfermedades nerviosas que se desarrollan en niños y que hasta hoy en día no tenían cura, como la leucodistrofia. Los investigadores advierten que el tratamiento en humanos por ahora está un poco lejos, pero la técnica podría ser utilizada potencialmente en el tratamiento de la esclerosis múltiple.
Científicos mostraron recientemente que colocando fragmentos de material genético en el agua se puede bloquear la proliferación de virus y bacterias. La técnica, por ahora experimental, fue presentada en Boston en el Congreso de la Sociedad Americana de Microbiología. En las pruebas hasta ahora llevados a cabo en la Universidad de Duke (Carolina del Norte) los investigadores fueron capaces de bloquear la actividad de un hongo muy común en el agua. Un método como este, según los científicos, permitiría de resolver el problema de la seguridad del agua en los Países en vías de desarrollo, y según los investigadores también podría ser una solución para países avanzados, como alternativa al cloro y rayos ultra-violetas.
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