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Libros que nos inspiran: 'A vivir la ciencia' de Pere Estupinyà

Libros que nos inspiran: 'A vivir la ciencia' de Pere Estupinyà
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Pere Estupinyà ya es un habitual de Xataka Ciencia. Aquí hemos reseñado sus El ladrón de cerebros o S=EX2: la ciencia del sexo. Como no podíamos hacer de otra manera, ahora le toca a su última novedad: A vivir la ciencia: Las pasiones que despierta el conocimiento.

Un libro que, de nuevo, vuelve a inspirar al lector con historias extraordinarias sobre ciencia que permiten, a través del anzuelo de la curiosidad, atrapar las piezas más grandes de conocimiento.

En busca del conocimiento

La vida dista de ser, en realidad, muy complicada. Basta con dejarnos llevar mediante un sistema de retroalimentación negativa: una vez determinado un valor objetivo, las discrepancias a ese valor obligan a cambiar el estado hasta reducir la discrepancia.

A vivir la ciencia: Las pasiones que despierta el conocimiento (Ciencia y Tecnología)

A vivir la ciencia: Las pasiones que despierta el conocimiento (Ciencia y Tecnología)

Por ejemplo: no quiero tener hambre... tengo hambre... como. Es un sostema tan elemental que todos los animales y plantas se rigen por él. Y también los termostatos o los misiles termodirigidos.

Pero una vez hemos saciado el hambre, y todas las demás cosas que están en los estratos más bajos de la pirámide de Maslow, entonces nuestros valores objetivos tienden hacia asuntos más difíciles de definir. En la cúspide de la pirámide está la autorrealización. Uno de los puntales de esa autorrealización podría ser el conocimiento. Pero ¿qué es el conocimiento? ¿Qué conocimientos son más importantes que otros?

Para Pere, indudablemente la ciencia es uno de los más importantes. Y siempre trata de transmitir esa idea con pasión y entrega. A vivir la ciencia no es la excepción. Algo así como una traslación ampliada de su sección de ciencia en el programa de radio A vivir que son dos días, de la Cadena SER, Pere nos descubre en las primeras páginas del libro cuáles son sus criterios a la hora de decidir invertir su tiempo en un nuevo proyecto de divulgación científica.

Él lo resume bajo el acrónimo DRUI: Divertido, Rentable, Útil e Interesante:

Por ejemplo: si me invitan a dar una conferencia en el norte de Chile por la cual no pagan pero organizan salidas chulísimas al desierto de Atacama y encima coincido con otros ponentes que me apetece conocer, acepto por la D de divertido.

Y eso es, en conclusión, lo que podemos encontrar en este libro, como podéis escuchar en este fragmento que hemos leído:

Todos sus criterios reunidos en diferentes capítulos. Historias divertidas, rentables, útiles e interesantes, pues en el libro se entrevista y consulta a todo tipo de expertos en neurociencia, astrofísica, biología, paleontología, psicología, sociología, filosofía, tecnología, medioambiente y salud humana:

Agrupadas según las emociones que le suscitan, transitaremos por la esperanza ante los pequeños milagros de la medicina; la introspección al explorar la psique humana; la diversión ante los temas más disparatados y entretenidos; la curiosidad al revelar los mundos más lejanos e invisibles; la indignación por la resistencia a aprovechar el conocimiento científico; la preocupación por la crisis climática y el deterioro del planeta; la inspiración para mejorar aspectos sociales gracias a los descubrimientos científicos; el asombro al ver que la realidad se acerca cada día más a la ficción; y la responsabilidad, porque el futuro no depende de la tecnología sino de nosotros los humanos.

En definitiva, tenemos aquí un artefacto con forma de libro que podemos considerar DRUI, con todas las letras. Lo más alejado de lo que Ray Bradbury describía en Fahrenheit 451:

Que la gente intervenga en concursos donde haya que recordar las palabras de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de los Estados, o cuánto maíz cosechó Iowa el último año. Llénalos de noticias incombustibles. Sentirán que la información los ahoga, pero se creerán inteligentes. [...] No les des materias resbaladizas, como filosofía o psicología, que engendran hombres melancólicos.

Naturalmente, el libro de Pere también nos ha inspirado para escribir alguna que otra entrada en Xataka Ciencia, como La ciencia tiene fundamentos inamovibles y son lo más parecido a la verdad sin ninguna carga de opinión o subjetivismo.

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