El parque nacional de Tel Shikmona reabre sus puertas tras dos años de obras

  • Tel Shikmona, en Haifa, vuelve a abrir tras una reforma de tres millones de séquels

  • El yacimiento, identificado con la ciudad bizantina de Porphyreon, alberga el mayor complejo productor de púrpura de la Edad del Hierro conocido en el Mediterráneo

El parque nacional de Tel Shikmona reabre sus puertas tras dos años de obras
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Redacción Xataka Ciencia

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El parque nacional de Tel Shikmona, en Haifa, ha vuelto a abrir al público el 12 de octubre de 2026 tras dos años de obras de conservación y acondicionamiento. La inversión, de tres millones de séquels (unos 860.000 euros al cambio del Banco Central Europeo), ha estabilizado muros de excavación, abierto senderos y colocado carteles y bancos en un yacimiento que acumula 3.500 años de historia a orillas del Mediterráneo.

El yacimiento más antiguo de Haifa se identifica con la ciudad bizantina de Porphyreon, cuyo nombre significa "púrpura". Es también el primer asentamiento conocido de la actual Haifa: su ocupación se data en el siglo XV a.C., lo que lo convierte en el enclave arqueológico más antiguo de la ciudad.

A lo largo de los siglos, el lugar fue un centro productor del tinte púrpura extraído de caracoles marinos del género Murex, una actividad que se prolongó desde el periodo bíblico hasta la dominación bizantina. El tell fue declarado parque nacional en 2008, y al oeste se extiende la reserva natural marina de Shikmona.

El único complejo de su clase en el Mediterráneo ocupa este pequeño tell fortificado en la costa del Carmelo. Lo documenta un estudio publicado en 2025 en PLOS ONE, dirigido por el arqueólogo Golan Shalvi desde el Instituto Zinman de Arqueología de la Universidad de Haifa, que recopiló más de 170 piezas vinculadas al tinte: fragmentos de cubetas cerámicas de paredes gruesas, herramientas líticas teñidas y restos de pigmento.

El equipo identificó, por primera vez en la arqueología del Levante mediterráneo, los instrumentos completos empleados en el proceso de tintura. La secuencia de talleres excavada en Shikmona operó de forma sostenida durante medio milenio, entre los años 1100 y 600 a.C., y constituye, según sus autores, la única evidencia directa de producción a gran escala sostenida en el tiempo que se conoce en el mundo antiguo.

Cuatro oficios, un mismo espacio es el retrato que ofrece un estudio de 2026 en PLOS ONE, sobre el nivel del siglo VIII a.C. El trabajo, liderado por Isaac Ogloblin-Ramírez con el mismo equipo de la Universidad de Haifa, reconstruye la vida de un complejo fechado entre los años 790 y 740 a.C., durante el reinado de Jeroboam II, cuando el lugar estaba bajo control del Reino de Israel.

A partir de restos microscópicos preservados en el suelo de dos espacios de trabajo, los investigadores proponen un calendario estacional: prensado de aceitunas en otoño, estabulación de animales en invierno y trabajo textil en primavera, además de la producción de tinte, cuya estación no se ha podido precisar. "Cuando los arqueólogos encuentran un molino de aceite, la tendencia natural es suponer que allí se producía aceite", explica Shalvi. "Pero la cosecha solo dura un periodo corto a finales de otoño. Para entender cómo se usaba el espacio, hay que preguntar qué se hacía allí durante el resto del año".

Bajo el microscopio, los suelos conservaban capas de estiércol animal cubiertas con ceniza. Se interpretan como una limpieza deliberada antes de retomar la actividad industrial: desinfectar el recinto, atenuar los olores, contener las plagas. "En una excavación convencional vemos las instalaciones y los hallazgos grandes, pero a veces una historia mucho más detallada se preserva en las capas de suelo", señala Ogloblin-Ramírez. "En esas capas identificamos rastros que no se ven a simple vista, sino solo al microscopio. Eso permite reconstruir no solo qué se hacía en la estructura, sino cómo cambió su uso con el tiempo".

Llegar al tell. La entrada al parque queda junto al Instituto de Investigación Oceanográfica y Limnológica de Israel, en Haifa. El acceso es libre y gratuito. En coche se accede por la calle Hubert Humphrey; a pie, por la senda litoral desde el sur. Las obras, financiadas por el Fondo para la Conservación de Espacios Abiertos y coordinadas entre la Autoridad de Naturaleza y Parques, el ayuntamiento de Haifa, la Universidad de Haifa, la Autoridad de Antigüedades y activistas locales, han estabilizado los muros arqueológicos, han pavimentado senderos y han instalado cartelería y bancos.

Las obras de Shikmona tienen un trasfondo que va más allá de la apertura de un parque. "La combinación de los hallazgos arqueológicos con los hallazgos microarqueológicos abre una ventana a una nueva comprensión de la actividad antigua", señala el profesor David Friesem, del Laboratorio de Microhistoria Ambiental de la Universidad de Haifa. "No hay razón para que la actividad planificada y el patrón estacional que vemos en Shikmona no se descubran también en otros yacimientos mediante investigación integrada".

Que un mismo suelo guardara durante siglos aceite, lana, ganado y tinte real pone a Shikmona en el mapa de la industrialización antigua y, de paso, invita a releer otros enclaves del Mediterráneo donde, como contó Xataka en diciembre de 2023, la púrpura valía tres veces su peso en oro.

Foto | Jewel Tolentino vía Pexels

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