Pudiera parecer que todos nosotros estamos más habituados a lanzarnos masivamente a nuevas tecnologías, habituándonos a ellas y dejando que entren en nuestras vidas. Sin embargo, un análisis retrospectivo revela que eso es falso: si medimos cuánto tiempo tarda una tecnología, desde la idea original hasta que se adopta masivamente, descubrimos un patrón bastante estable.
La llamada Regla 10 y 10: una década para construir la plataforma nueva, y otra década para que llegue al público general.
Por ejemplo, la televisión de alta definición tardó tanto tiempo en cristalizar socialmente como lo hizo en su día la televisión en color frente al blanco y negro, cuarenta años antes.
