
Un grupo de desarrolladores israelí acaba de presentar un software revolucionario que está dando nuevas pistas acerca de quién o quiénes escribieron la Biblia hebrea (Aleppo Codex). Este algoritmo, desarrollado por el equipo liderado por Moshe Koppel de la Universidad de Bar-Ilan, analiza el estilo y el conjunto de palabras para seleccionar partes de un texto que hayan sido escritas por diferentes autores.
Este programa, que forma parte de un campo de estudio dentro de la inteligencia artificial conocida como atribución de autoría, tiene un gran potencial en diferentes aplicaciones. Desde ayudar al cumplimiento de la ley hasta el desarrollo de nuevos programas para los escritores. Actualmente la Biblia, está proporcionando un gran campo de pruebas para sus creadores.

Este artículo quiero dedicarlo a aquéllos de vosotros que os pasáis por Xataka Ciencia para transcribirnos citas de la Biblia a diestro y siniestro, con tanta convicción como si Xataka Ciencia fuera un blog de Derecho y los versículos que citáis, artículos del Código Penal. Tanto esfuerzo por vuestra parte merece ser recompensado, y en virtud de ello os transcribo yo ahora una cita bíblica que sí he considerado relevante en un blog de ciencia.
Muchos científicos son creyentes e, incluso, se dejan seducir por asuntos sobrenaturales o que se hallan extramuros de la ciencia oficial (aunque dudo que alguno apoye las ligerezas granguiñolescas de
El supuesto código de letras que esconde la Biblia ha generado incontables libros de análisis conspiranoico y los fenicios frotamientos de manos de muchas editoriales sin escrúpulos. El código secreto de la Biblia, de Michael Drosnin, es un ejemplo manifiesto de ello: incluso se atrevía a afirmar que la Biblia contenía profecías de hechos contemporáneos.
Lo cierto es que sí. Los camaleones cambian de color. Sin embargo, es completamente falso que los camaleones cambien de color para mimetizarse con el entorno tal y como lo hacen los uniformes de camuflaje de los soldados.