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Si internet no te parece riguroso, dedícate a hacerlo riguroso

Si internet no te parece riguroso, dedícate a hacerlo riguroso
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Una de las críticas más comunes a la información que podemos obtener a través de internet, ya sea con Wikipedia u otras herramientas, es que dicha información es poco rigurosa. Y que por eso el modelo de negocio de internet (información gratuita masiva y colaborativa) no es el futuro, que el futuro es volver a pagar una buena remuneración a profesionales que nos entreguen la información como antes.

Sin embargo, esta crítica peca de simplista en el sentido de que obvia estos últimos años de progreso y la dirección que ha tomado. Regresar a los inicios, con modelos de negocios idénticos, es una mala idea si todo lo demás ha cambiado. Quizá el futuro, pues, no es regresar, sino ir hacia adelante: si te parece poco riguroso internet, contribuye a hacerlo más riguroso.

Pero ¿qué significa ser riguroso?

Si somos precisos, ni siquiera el término “riguroso” es riguroso. Porque en realidad es un coladero en el que todo cabe y que sirve para justificar nuestro desprecio hacia un nuevo modelo. “Oye, he encontrado una falta de ortografía, no eres riguroso”, “oye, tienes un error ahí, no hay rigurosidad”, etc.

Si hallamos errores en internet, ¿cómo vamos a fiarnos de internet? Debemos de regresar a los medios de comunicación tradicionales. No obstante, los medios tradicionales tienen una larga lista de errores similares a las que encontramos en internet, incluso peores, porque se rigen por líneas editoriales muy rígidas impuestas por anunciantes o accionistas del medio.

Una manera distinta de enfocar el problema consiste en no comparar ambos medios, no sentir nostalgia por algo que quizá no era para tanto, y abrir senda hacia el futuro: buscar oportunidades de negocio en perseguir la rigurosidad en el nuevo escenario de múltiples voces, colaboración 2.0 e ingentes cantidades de información.

Los primeros atisbos

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Wikipedia es un ejemplo de organización que aporta un nivel de rigurosidad similar, a nivel porcentual, al que encontramos en enciclopedias profesionales. Incluso si Wikipedia fuera menos rigurosa que la Enciclopedia Británica, tiene otras muchas ventajas, como la flexibilidad, la actualización inmediata, la discusión abierta, la modularidad o el tamaño, entre otras.

En la maraña de blogs, webs y foros que Google indexa, se están dando algunos pasos, pero quizá una idea de negocio sería crear cribas humanas o automáticas más inteligentes para que el contenido se indexe, también, en función de un valor de veracidad o número de respaldos de fuentes confiables.

Jeff Jarvis abunda en esta senda en su libro El fin de los medios de comunicación de masas:

Hay varias modalidades de rigurosidad: nosotros leemos para que tú no tengas que explorar la web en busca del mejor material (tanto si “mejor” significa el de más alta calidad como si significa el más autorizado o relevante), buscar la rigurosidad de los testimonios de los testigos como hizo Andy Carvin en la Primavera Árabe (encontrar gente en el lugar de los hechos que sea fiable) y recabar opiniones o estados de ánimo (muestras representativas y reveladoras de los que antes oíamos en la calle y ahora vemos en Twitter). Disponemos de varios medios para hacerlo: cribando manualmente montones de palabras o imágenes y utilizando el juicio para seleccionar lo destacable, utilizando datos como signo de calidad, autoridad y originalidad (al estilo Google), o construyendo plataformas que permitan a la comunidad colaborar en la tarea de velar por la rigurosidad (votando positiva o negativamente el material según la opinión de la comunidad, al estilo Reddit).

Éste probablemente será el futuro del periodista: no tanto un creador de contenidos rigurosos como un facilitador de plataformas para que los contenidos que diariamente genera la gente sean más rigurosos.

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