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Los primeros coches de código abierto del mundo

Los primeros coches de código abierto del mundo
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Si viajamos a Chandler, Arizona, a unos veinte minutos de Phoenix, nos encontraremos con la fábrica Local Motors. El lugar donde se han empezado a producir los primeros coches de código abierto del mundo.

Su primera creación es Rally Fighter, un vehículo que recuerda a un caza de combate y que cuesta 75.000 dólares.

Los diseños de Local Motors siguen las directrices de la creación en código abierto en Internet. Son vehículos creados colectivamente, incluso a nivel de componentes genéricos. No patentas sus ideas, sino que las ofrecen a otros para que puedan trabajar a partir de ellas y mejorarlas. Un modelo de negocio que colisiona frontalmente con el modelo tradicional, según Chris Anderson, en su libro Makers:

Los actuales fabricantes de automóviles de todo el mundo, utilizando capital de alta intensidad, diseñan un modelo único, fabrican centenares de miles de copias al año y lo promueven a través de una red de concesionarios. La personalización masiva y la realización de partidas pequeñas son difíciles y costosas. Y el ciclo de respuesta del cliente resulta inadecuado y se rompe.

Así, tratando de infringir en lo posible la ley de Joy, de la que ya hablamos hace unos días, Local Motors concede proyectos que puedan ser rentables a partir de las 2.000 unidades anuales.

Como el negocio de lo coches por partes, los vehículos se realizan sobre el modelo de coches de carreras y deportivos famosos, lo que lleva aparejado querellas legales y tasas de licencia, lo que imposibilita ganar dinero con ello. Pero Local Motors evita eso construyendo diseños originales. Y el producto lo crea la comunidad, que es también su futura clientela. Los diseños se eligen por medio competiciones que incentiven a los creadores.

P-51 Mustang
P-51 Mustang
La primera creación, el Rally Fighter, por ejemplo, fue consecuencia del reto de construir un coche inspirado en el P-51 Mustang, un caza de combate de la Segunda Guerra Mundial. El ganador del diseño fue Sangho Kim, un estudiante de diseño gráfico del Arts Center College of Desing de Pasadena, California, que finalmente recibió 20.000 dólares de premio por su contribución.

No obstante, una vez que fue seleccionada su carrocería, surgieron más de una docena de competidores para subconjuntos que iban desde los espejos retrovisores hasta elegantes “pieles” de vinilo para sustituir la pintura de la carrocería. Todos los participantes coincidieron en su negativa a diseñar simplemente un coche más, comprometido con las necesidades y convenciones del mercado de masas (…) En conjunto intervinieron más de 160 personas en el diseño final.

Los miembros de la comunidad de Local Motors, que se cuentan por decenas de miles, son una mezcla de aficionados y profesionales, algo así como los editores de Wikipedia. Ellos seleccionan en qué área del coche centrarse en función de sus conocimientos o competencias: diseño industrial, dinámicas, sistemas electromecánicos, operaciones, suministros, etc.

Sin embargo, nadie exige determinado rango basándose en credenciales: los aficionados tienen tanta influencia como los profesionales. Es decir, Local Motors se aprovecha del excedente cognitivo del que nos hablaba Clay Shirky. En definitiva, las comunidades abiertas de innovadores conectan las reservas de talento (talento que no está siendo empleado en ese campo) con la demanda latente (productos aún no económicos de la forma convencional).

Una vez que la comunidad Local Motors se pone de acuerdo sobre un diseño, los ingenieros de la empresa lo hacen factible. Construyen una plantilla sobre la que soldar el bastidor de tubos y tallan moldes para los componentes de la carrocería en fibra de vidrio (…) El ensamblaje final lo realizan los propios clientes bajo la tutela de un mecánico experto y forma parte de una “experiencia de construcción” en la fábrica de Chandler. (…) En tanto que comprador, usted invierte dos largos fines de semana (seis días en total) ensamblando el coche. No necesita ni siquiera haber levantado antes un capó, pero cuando termine, habrá aprendido de sobra cómo hacerlo.
XC2V
XC2V

La eficiencia de Local Motors se puso en evidencia a principios de 2011, cuando la agencia de investigación DARPA, del Pentágono, convocó un concurso para un “Vehículo de apoyo de combate experimental derivado colectivamente (XC2V)”. Tres meses y medio después, Local Motors presentó su diseño y ganó el concurso.

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