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Los inoportunos badenes

Los inoportunos badenes
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Son el enemigo público número uno de cualquier conductor, sobre todo si el conductor circula con un coche tuning con los bajos rozando el suelo. Los badenes castigan los amortiguadores de nuestros coches con objeto de combatir el exceso de velocidad, pero ¿realmente el sistema es eficaz o se parece a lo de matar a moscas a cañonazos?

En realidad, los badenes que a menudo nos encontramos no son badenes, pues éstos suelen estar reservados únicamente a aparcamientos escolares y demás. Lo que casi acaba con nuestros amortiguadores son “reductores de velocidad”, un espécimen más ancho y de elevación más suave.

Existen muchas clases de estos reductores de velocidad. Parabólicos, sinusoidales, perfil de Watt (de importación británica), etc. Un reductor de velocidad muy ancho con la parte superior lisa, por ejemplo, se llama plataforma sobreelevada.

Si quieren dárselas de listos con sus amigos, les basta con recordar que los ingenieros se refieren a los badenes y demás como “desviación vertical”, mientras que cualquier cosa que se base en estrechar y apretar es “desviación horizontal”.

Esto sistemas de pacificación del tráfico funcionan, sí, pero un mal uso de los mismos puede no ser muy aconsejable (como pasa en la localidad donde vivo, donde más que reductores de velocidad parece que hayan muros que uno debe escalar).

Por ejemplo, veamos el ejemplo de la señal del Stop. Por lógica, es una buena manera de reducir las velocidades en un barrio. Pero un exceso de señales de Stop disminuye su poder disuasorio: cuanto más haya, mayor es la probabilidad de que el conductor se lo salte. Y también sucede otra cosa: para compensar las paradas de los stops, los conductores aumentan la velocidad entre stop y stop para reducir el tiempo.

Esto también afecta a los reductores de velocidad. Por ello los ingenieros recomiendan colocarlos a no más de 100 metros de distancia, para que los conductores no tengan tiempo de acelerar.

Como sucede con cualquier fármaco, hay efectos secundarios: aminorar y acelerar para los badenes aumenta el ruido y las emisiones, mientras que hay estudios que sugieren que la presencia de badenes en una manzana puede generar velocidades más altas o más tráfico en otra. La gente que se opone a estas medidas de pacificación del tráfico ha sostenido que retrasan a los vehículos de emergencias, pero investigadores de Portland, Oregón, revelaron que añaden diez segundos como mucho a esos viajes, no más que cualquier otro retraso al azar.

Vía | Tráfico de Tom Vanderbilt

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