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Bocados diminutos: la técnica para hacer que los niños coman verdura

Bocados diminutos: la técnica para hacer que los niños coman verdura
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A un niño le pones un plato de brócoli y lo mínimo que expresará será un sonoro "puaj". Sabedora de ello, la doctora Lucy Cooke, con colegas del University College de Londres, ha abordado diversas técnicas para introducir comida sana en los gustos de los bebés y los niños pequeños.

Entre ellas, está Bocados Diminutos (Tiny Tastes), orientado a fomentar el gusto por la verdura en general y que se revela particularmente eficaz para propiciar el gusto por verduras crudas como la zanahoria, el apio o el pepino.

El funcionamiento de Bocados Diminutos es muy sencillo, y lo explica así de fácil la experta Bee Wilson en su libro El primer bocado:

El padre o la madre y el hijo escogen juntos una verdura que en ese momento al niño no le gusta (tampoco se trata de que le repugne). Cada día durante entre diez y catorce días, en algún momento que no sea la cena, se le ofrece una cantidad pequeña como un guisante. Si lo prueba (con lamerlo sirve, no se lo tiene que tragar) se marca una casilla y se le da una pegatina. Si no, no pasa nada; siempre podrá ser mañana.

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Aunque parezca una tontería, las pegatinas son un poderoso refuerzo. La propia Cooke admite que, en sus experimentos, solo consiguió el cien por cien de la participación en Bocados Diminutos si los niños eran recompensados por pegatinas. Algo así como condecoraciones de generales o Boyscouts.

La investigación de Cooke invalida la ortodoxia anterior según la cual ofrecer recompensas por comer hacía que a la gente todavía le gustara menos el alimento. Su intuición es que las recompensas solo funcionan cuando no son alimentos y cuando al niño le parece que verdaderamente se la merece. Si uno recompensa a alguien por comer un alimento saludable que ya le gustaba, lo confunde. Sin embargo, a un niño a quien no le gustase el pimento crudo le supone un auténtico esfuerzo llevarse ese primer trocito a la boca y por lo tanto le parece que se merece la pegatina.

Bocados Diminutos, con todo, tiene sus limitaciones. Para empezar, solo trata las verduras, pero hay que recordar que una dieta saludable debe incorporar muchos más alimentos (muchos de los cuales tampoco son del agrado de la mayoría de los niños).

Algunas personas, directamente, serán refractarios a Bocados Diminutos porque tienen manías muy particulares y concretas mediatizadas por condiciones complejas, que probablemente no pueden combatirse con un simple refuerzo en forma de pegatina. Pero por algo se empieza.

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