Compartir
Publicidad
Publicidad

Células madre frenan enfermedad nerviosa

Células madre frenan enfermedad nerviosa
Guardar
0 Comentarios
Publicidad

Una inyección de células madre fue usada para curar ratones con una enfermedad nerviosa que normalmente resulta fatal. La terapia, que ayudó a reparar las conexiones nerviosas con defectos, despierta nuevas esperanzas en el tratamiento de algunas enfermedades nerviosas que se desarrollan en niños y que hasta hoy en día no tenían cura, como la leucodistrofia. Los investigadores advierten que el tratamiento en humanos por ahora está un poco lejos, pero la técnica podría ser utilizada potencialmente en el tratamiento de la esclerosis múltiple.

La enfermedad que afectaba a los ratones estudiados era tal que su sistema no podía generar mielina, una capa grasosa que recubre los nervios y funciona como el protector plástico que envuelve a los cables. Sin ella, las señales no viajan correctamente de célula a célula, causando sacudidas y tambaleos y usualmente la muerte en pocos meses. Hay una docena de enfermedades raras que afectan a los humanos e involucran la falta de producción de mielina; estas enfermedades resultan fatales en la niñez.

El equipo de investigadores no usó células madre verdaderas, que tienen la habilidad de transformarse en cualquier célula dentro del cuerpo, sino que utilizó células madre precursoras, que tienen la capacidad de convertirse en un número limitado de tipos; dentro de estas posibilidades se encuentra la de transformarse en la célula que produce la mielina. Las células fueron inyectadas en diferentes partes del cuerpo para ver si esto podía crear alguna diferencia; en la mayor de los casos la diferencia fue nula: tres cuartos de los 26 ratones enfermos murieron, pero para los otros 6 que sobrevivieron la diferencia fue sorprendente. En sólo dos meses las células se propagaron por todo el cuerpo, se multiplicaron y comenzaron a producir mielina en el cerebro y la espina. Dos de los ratones vivieron más de lo usual, pero los otros cuatro siguieron vivos más de un año después de recibir el tratamiento.

"Es realmente alentador pensar sobre no sólo tratar, sino curar una enfermedad que es particularmente una enfermedad horrible que afecta a los niños," dijo Steve Goldman, quien dirigió el estudio. También agregó: "El tratamiento está lejos de ser aplicable en humanos, y el artículo publicado trata varias cuestiones que podrían afectar las posibilidades de que eso sucediera."

Más Información | BBC News (en Inglés)

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio