
En los lejanos confines del Universo, a casi 13 mil millones años luz de la Tierra, unas extrañas galaxias yacen escondidas. Envueltas en polvo y atenuados por la enorme distancia, ni siquiera el Telescopio Espacial Hubble es capaz de reconocerlas.
Fue gracias al NASA’s Spitzer Space Telescope —un observatorio espacial infrarrojo, que mantienen una órbita heliocéntrica que lo aleja de nuestro planeta unos 15 millones de kilómetros cada año— que pudimos descubrir no una, sino cuatro galaxias rojas. No obstante, aunque los astrónomos son capaces de describir los miembros de esta nueva “especie”, son incapaces de explicar su naturaleza rojiza.





El telescopio espacial Spitzer de la
Ha sido captada con un telescopio de Chile por parte de un grupo de investigadores europeos.
Un equipo internacional de astrónomos anunció este miércoles que ha descubierto, empleando el VLT (Very Large Telescope) de Paranal (Chile) y el telescopio espacial Hubble, la estrella más grande jamás observada en el Universo.
Se llamará Thirty Meter Telescope (