A lo largo de este mes, por cuestiones de trabajo, voy a estar dedicado en cuerpo y alma a discutir y ahondar de la forma más valiente y desprejuiciada acerca de las diferencias entre hombres y mujeres, los orígenes del machismo, qué sexo es mejor que el otro y para qué, etc.
Así pues, comienza aquí un triple post de una larga serie dedicada a los XX y los XY, a los bla-bla-bla y a los grrr, a los acólitos del fútbol y a los de la compradicción, a los de la testosterona y a las del estrógeno, a los de Marte y a los de Venus… y demás dicotomías estereotipadas.
Empecemos por las diferencias de base entre hombres y mujeres.
¿Qué sexo es más inteligente? Cuestión espinosa, cuando aún no hay una forma fiable de medir la inteligencia; ni siquiera hay un consenso acerca de la definición de conciencia.
