John Allen Paulos es mi divulgador de matemáticas favorito. A lo largo de los años, me ha enseñado a usar las matemáticas en la vida cotidiana: leer las noticias y averiguar cuáles son falsas o están amplificadas, calcular riesgos, poner las cosas en perspectiva, entender que el anumerismo es un problema galopante, etc. Y además es divertido, el tipo es divertido.
En este libro, sin embargo, carga las tintas hacia un punto muy concreto. Si creéis en Dios, formulaos las siguientes cuestiones: la ausencia de respuesta a la pregunta ¿qué causó, precedió o creó a Dios? convierte la existencia de éste en un misterio antecedente innecesario. ¿Por qué añadir un misterio extra al propio misterio del mundo? Si Dios existe, ¿por qué no introducimos aún más antecedentes, como el Creador del Creador, o su Tío Abuelo?
Elogio de la irreligión habla de este tema, y de otros parecidos, todos ellos relacionados con las creencias. No esperéis, eso sí, que el texto os origine un profundo reajuste mental que cambie vuestras abcisas y coordenadas sobre todo lo que creíais saber.
Con todo, nos ha inspirado para escribir artículos como Las matemáticas dejan en ridículo el código secreto de la Biblia, Basar la moral en la religión: un mal negocio o La mayoría se equivoca: matemáticamente comprobado.

El supuesto código de letras que esconde la Biblia ha generado incontables libros de análisis conspiranoico y los fenicios frotamientos de manos de muchas editoriales sin escrúpulos. El código secreto de la Biblia, de Michael Drosnin, es un ejemplo manifiesto de ello: incluso se atrevía a afirmar que la Biblia contenía profecías de hechos contemporáneos.
Uno de los argumentos que salen a colación cuando la típica discusión sobre la existencia de Dios ha llegado a una vía muerta es el de que la religión, esté o no basada en una divinidad inexistente, al menos procura un código de conducta al ser humano.
Existen por ahí diversas teorías psicológicas y de la información que tratan de demostrar una realidad contraintuitiva: que la mayoría se equivoca. Que la masa es tonta. O, como dice el filósofo Gustavo Bueno, que 100 individuos, que por separado pueden constituir un conjunto distributivo de 100 sabios, cuando se reúnen pueden formar un conjunto atributivo compuesto por un único idiota.
A pesar de que la teoría de la evolución de Darwin es una de las teorías más sólidas y coherentes de la historia de la ciencia, todavía existen muchos colectivos que se niegan a aceptarla como verdadera, amparándose en el creacionismo (los menos leídos) o en el diseño inteligente (los que han leído un poco más). 
Oh, las Matemáticas. Tan temidas en nuestra época escolar. Y aunque nuestros profesores se empeñaron en hacernos ver por activa, por pasiva y por perifrástica que los números son fundamentales para la vida diaria nosotros seguimos renegando de ellos. No los vemos útiles. Sí, es útil sumar, restar, multiplicar y dividir. Es útil saber que no se pueden sumar peras y manzanas, como bien hizo la