
Experimentar con cultivos en el espacio ha formado parte de los estudios científicos a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) desde su puesta en órbita. Las plantas son necesarias para la vida, convierten la luz y el CO2 en alimento y oxígeno. Por ello, la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa (JAXA) ha promovido un estudio en el que se observa el crecimiento direccional de las raíces que lleva el nombre de Hydro Tropi.
En microgravedad las raíces crecen lateralmente (hacia los lados) en lugar de hacerlo hacia arriba o hacia abajo como cuando se encuentran bajo la fuerza gravitatoria de la Tierra. Recordemos que las raíces son geotrópicas.

La vida de los astronautas en una estación espacial como la Estación Espacial Internacional (
Quien más o quien menos ha oído alguna vez aquello de que orbitando a nuestro planeta ya hay tropecientos restos de basura dejada por las diferentes misiones espaciales, satélites en órbita y demás. Algo así como un vertedero cósmico que da vueltas alrededor de nuestro planeta, como si no tuviéramos suficiente con ensuciar la tierra y los océanos.
Pesa 150 kilogramos, tiene aspecto humanoide y se llama Robonaut-2 (R-2 para los amigos). Este androide será lanzando al espacio y pronto será el nuevo compañero de los tripulantes de la Estación Espacial Internacional.
Quizá el ejemplo más sorprendente de un gen que influye en el comportamiento es el que influye en la siesta. Como los seres humanos, las moscas se despiertan por la mañana, se echan una siesta al mediodía y duermen por la noche, todo en un ciclo de 24 horas. Aunque las moscas hayan crecido en la oscuridad más absoluta, conservan estos ciclos con la precisión de un reloj suizo. Incluso con mayor precisión, porque está escrito en sus genes.