Un equipo experto en ciencias computacionales y bioingeniería del Caltech (Instituto de Tecnología de California) ha utilizado moléculas de ADN para crear una Inteligencia Artificial que, según publican en el último número de la revista Nature, es “capaz de reconocer patrones de sucesos, formar recuerdos, tomar decisiones y realizar acciones diferentes”, de manera similar a un cerebro humano.
El prototipo es una red neuronal compuesta por el equivalente a cuatro neuronas y no está dentro de un superordenador tipo Skynet o HAL9000 sino dentro de un tubo de ensayo, comunicándose con el mundo mediante señales químicas y marcadores fluorescentes. Para construir la red neuronal bioquímica, se basaron en un modelo de neurona sencillo denominado “función de umbral lineal”.

Fabricado por estudiantes de la Universidad de Tecnología Swinburne (Australia), un autómata llamado Ruby ha conseguido resolver el cubo de Rubik en menos de 10,69 segundos. Lo que supone un nuevo récord para los robots, sí, (la mejor marca la ostentaba Cubinator, con 18,2 segundos), sin embargo todavía no han alcanzado a los humanos: Feliks Zemdegs lo consiguió en 6,24 segundos en el Kubaroo Open en 2011.
Siempre he tenido la convicción de que los chistes no hacen tanta gracia por su contenido como por la forma en que se explican. De hecho, leer chistes no me hace ninguna gracia. Tal vez es que generalmente los chistes son muy malos.
Todos conocemos a Leonardo da Vinci, sobre todo desde que nos dan la matraca día sí, día también con lo del Código da Vinci del amigo Dan Brown. Pero existe otro genio, español, de principios de siglo, también llamado Leonardo, que no tuvo la suerte de acabar siendo popular, aunque sus hazañas lo merezcan. Desde aquí vamos a contribuir con nuestro grano de arena para darlo a conocer.