Que las mujeres tienen un sexto sentido es vox populi. El sexto sentido femenino es una construcción popular tan poderosa que ya no se cuestiona. Las mujeres no son como el niño que en ocasiones veía fantasmas sino algo así como criaturas esencialmente empáticas, telépatas, expertas en gestualidad, escrutadoras de los estados emocionales y demás.
Pero ¿qué dice la investigación empírica al respecto? ¿Existe el sexto sentido femenino? ¿Y la intuición femenina? ¿También hay sexto sentido masculino?
El principal problema es que muchos estudios acerca de la empatía de la mujer se basan en cuestionarios realizados a las propias mujeres. Es decir, que las mujeres autoevalúan su propio sexto sentido, lo cual es como decir que se intenta demostrar la existencia de los duendes en base a cuánta gente cree que existen.

A pesar de que ahora vivimos en grandes ciudades y casi todos estamos comunicados por inmensas redes sociales, esta condición es bastante reciente en nuestra historia evolutiva. Todos nosotros descendemos de individuos que convivían en grupos especialmente reducidos de personas.
Cada vez más, la memética permite revelarnos que nosotros, de una forma asombrosamente profunda, somos en gran parte una suma de influencias por parte de la gente con la que tenemos un contacto cotidiano.
Poco a poco estamos descubrimiento que el sentido moral es algo que surge de forma innata en el ser humano (aunque esa moralidad acostumbre a manifestarse sólo entre los miembros de nuestro propio grupo o clan).