El dinero es importante para ser felices (pero solo hasta cierto nivel). Lo que resulta determinante para nuestra felicidad, sin embargo, es más bien la distancia que hay entre los nosotros y los demás: es decir, la igualdad.
Es la razón de que haya países ricos cuyos ciudadanos se declaran felices o infelices: el modo en que está repartida esa riqueza. al contrario de lo que sucede en países profundamente desiguales como Brasil, Nigeria o EEUU, en Dinamarca, Suecia o Noruega, el PIB per capita sí es indicativo de la redistribución de la riqueza, y por ello están en los primeros puestos de muchos rankings sobre el estudio de la felicidad.
También es importante la libertad, tal y como se señala en el gráfico que encabeza el artículo, donde se establece la correlación entre la felicidad y la libertad percibida por los ciudadanos de diversos países. Una vez más los países europeos, y dentro de ellos, los nórdicos, se agrupan en el vértice superior, allí donde coinciden la libertad y la felicidad.
La capacidad de adaptación en una de las razones por las cuales el dinero importa mucho menos de lo que piensa la gente. Según la leyenda literaria, F. Scott Fitzgerald señaló una vez a Hemingway: “Los ricos no son como nosotros”. Hemingway le quitó hierro al asunto: “Ya, tienen más dinero”, con lo que daba a entender que la riqueza por sí sola no cambiaba mucho las cosas. Tal y como señala el psicólogo Gary Marcus en Kluge:
La gente situada por encima del límite de pobreza es más feliz que la gente por debajo del límite de pobreza, pero los verdaderamente ricos no son mucho más felices que los simplemente ricos. Por ejemplo, un estudio reciente ha demostrado que la gente que gana más de 90.000 dólares al año no es más feliz que la gente que está en la franja entre los 50.000 y los 89.999 dólares. Un reciente artículo de The New York Times describía un grupo de apoyo para multitudinarios. Otro estudio informaba de que si bien la renta familiar media en Japón se incrementó por un factor de cinco entre 1958 y 1987, el nivel de felicidad manifestado por la población no cambió en absoluto; pese a toda esa renta de más, no hubo más felicidad.
Así que recordad. La riqueza absoluta sólo produce felicidad efímera. Y puestos a elegir, preferimos la riqueza relativa a la riqueza absoluta.
Vía | Cooking Ideas
Comentarios
interesante
Vamos que lo que nos hace infelices es la envidia xD
Exactamente. Todo es relativo, hasta la riqueza.
interesante
Lo que nos puede hacer infelices es la injusticia.
El saber que traficantes de drogas, dictadores, diversos empresarios, banqueros, etc son ricos porque han actuado en contra de los demás me causa repulsa y no felicidad; pero estoy muy lejos de sentir envidia por estas personas, mas bien pena.
Un positivo como una casa.
Algunos de los que citas, no es para tenerles pena precisamente.
Yo no creo que sea un problema de riqueza relativa, sino de que la riqueza genera felicidad hasta que se alcanza cierto nivel. A partir de ese nivel, que seguramente corresponderá con uno en el que nuestras necesidades básicas y algunas más estén cubiertas, un aumento de riqueza ya no añade felicidad. Vamos, que si dibujamos felicidad frente a riqueza en una gráfica, la felicidad irá creciendo hasta que alcance cierto nivel en el que sea constante. De hecho, seguramente para niveles de riqueza más altos el nivel de felicidad descienda debido al estrés generado para mantener todo ese dinero.
Conclusión: La gente es idiota.
La igualdad nos hace felices en tanto que nos igualemos a los que están por encima de nosotros y no al revés. La igualdad siempre nos complace cuando tenemos menos que los demás.
La envidia es el sentimiento doloroso que aparece cuando comprobamos que estamos a la cola de la carrera por prosperar. Si los demás están mejor situados significa que lo estamos haciendo rematadamente mal y por eso sentimos malestar que sólo podemos reducir poniéndonos las pilas y recuperando el terreno perdido.
Si vemos que estamos mejor que los demás, nos divierte ver la envidia que despertamos porque eso significa que lo estamos haciendo mejor que el resto. Para eso están los rolex de oro, la ropa cara, etc para lanzar a los cuatro videntos el mensaje de nuestro éxito.
Si los demás están a nuestro nivel, no hay envidia y la vida es llevadera.
Así que, en términos generales, seremos tanto más felices cuando mayor sea nuestro éxito en relación con los demás. Y eso concuerda con el principio adaptativo y universal de prosperar cuanto más mejor.
Saludos.
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