La embarazada desmemoriada: efectos de la oxitocina en el parto

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Lo de que parirás con dolor, que dijo aquél, quizá tenga bastante sentido a nivel biológico. Lo cual podría interpretarse como una ventaja y no como un castigo divino. Y, por tanto, también daría algunos argumentos a los defensores del parto natural frente al parto por cesárea y el uso de analgésicos.

Con el dolor del parto hay un incremento astronómico de endorfinas en la mujer. Ya desde la décima semana de embarazado se producen más endorfinas de lo normal, pero con el parto la cosa se desboca. Su función es aplacar el miedo y el dolor.

También produce un efecto secundario tras el parto: la mujer se siente como flotando en una nube, como si estuviera bajo los efectos de una droga. El uso de analgésicos, sin embargo, no permiten esta sensación: el aterrizaje es más duro.

Según un estudio de la Universidad de Newcastle, algunas mujeres que habían sido tratadas con analgésicos mostraron, a raíz del parto, unos síntomas de depresión mucho más profundos que la media.

Otra hormona que se libera en el parto natural es la oxitocina. La oxitocina genera una sensación de cercanía con otras personas, una especie de empatía y conexión sobredimensionada. Por eso se libera durante el orgasmo, por ejemplo.

Pues en un parto, esta hormona también interviene de una manera muy intensa, por ello la madre se siente de inmediato íntimamente unida al recién nacido.

Pero el efecto más interesante que produce la oxitocina es una suerte de amnesia en la madre. Una pérdida parcial de la memoria que hace olvidar a la mujer los momentos difíciles y los inconvenientes que conlleva el parto. Por eso, a pesar de lo traumático que es parir, a pesar de que parece un castigo divino, a las pocas semanas de parir una mujer ya puede pensar en la idea de tener otro bebé.

El biólogo y periodista científico Jörg Zittlau añade:

En muchas madres que amamantan a sus hijos, este efecto, sin embargo, se revela también como una desventaja en las semanas siguientes al parto. Se quejan de una falta de memoria que no han conocido antes. Lo cual, sin duda, puede atribuirse en parte a la falta de sueño. Pero asimismo podría estar relacionada con la oxitocina, que es libertada también durante el proceso de lactancia. Entre algunas comadronas circula una especie de frase hace que habla del “Alzheimer de la lactancia”.

Vía | De focas daltónicas y alces borrachos de Jörg Zittlau

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