Compartir
Publicidad
Publicidad

Van Gogh y el sincrotrón

Van Gogh y el sincrotrón
Guardar
7 Comentarios
Publicidad

Esta semana ha sido noticia el descubrimiento mediante rayos X de una pintura oculta de Vincent Van Gogh. Porque gracias a una innovadora técnica utilizada en el sincrotrón DORIS III, se han superado las limitaciones que hasta ahora tenía el sistema de rayos X tradicional.

Investigadores de la Universidad de Delf tenían constancia de que Van Gogh reutilizó gran cantidad de sus cuadros durante su primera etapa creativa (se dice que hasta un tercio de las obras).

Tras investigar el cuadro “Parche de hierba”, descubrieron que existían ligeros trazos de un retrato bajo las capas más superficiales. Sin embargo, sus técnicas habituales no lograban reconstruir con más exactitud el cuadro oculto, por lo que decidieron recurrir a los servicios del instituto de investigaciones DESY.

Este centro alemán con sede en Hamburgo cuenta con un acelerador de partículas que permite realizar espectroscopias de fluorescencia de rayos X gracias a la radiación sincrotrón.

Y… ¿Qué es eso? Vayamos por partes.

Imaginemos un electrón que va siendo acelerado dentro de los anillos de un sincrotrón. Al cruzar un campo magnético, crea la radiación electromagnética conocida como radiación sincrotrón.

Dicha radiación es la fuente de los rayos X que se utilizan para el análisis. A diferencia de los rayos X convencionales, se crea un haz más intenso y fino, parecido a un láser.

Ahora elijamos hacia donde va dirigido.

Porque con este rayo, el objetivo es excitar los electrones más cercanos al núcleo de los átomos, para que salten de su órbita. Como otro electrón pasará a ocupar el espacio “abandonado”, se producirá un exceso de energía que se disipará en forma de fotones (fluorescencia), y que es detectable por la máquina.

Para poder distinguir los colores, se estudiarán por separado. El instrumento de análisis puede decidir excitar sólo determinados pigmentos, ya que cada uno de ellos tiene una estructura atómica distinta (algunos tenían plomo, otros mercurio…).

De esta forma, sólo las partículas de cierto color reaccionarán al rayo, emitiendo un destello que se traducirá en imagen.

Y todo esto, sin dañar el cuadro.

Más información | ScienceDaily (en inglés) Más información | DORIS III (en inglés)

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio