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Si quieres vivir mucho y con salud múdate a Roseto (y II)

Si quieres vivir mucho y con salud múdate a Roseto (y II)
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Finalmente dieron con la clave de la extraña salud cardiovascular de los rosetinos, así como de su consecuente longevidad.

Aunque está médicamente probado que una buena dieta, ejercicio regular, una situación geográfica privilegiada y una buena dotación de genes son importantes a la hora de llevar una vida larga y saludable, había un factor que había quedado totalmente descuidado y que, de hecho, era el factor que hacía de Roseto un pueblo diferente al resto.

El factor era las relaciones personales que se establecían entre los rosetinos.

Bruhn y Wolf entendieron por qué. Vieron cómo los rosetinos se visitaban unos a otros, se paraban a charlar en italiano por la calle o cocinaban para sus vecinos en los patios traseros. Aprendieron el ámbito de los clanes familiares que formaban la base de la estructura social. Observaron cuántas casas tenían tres generaciones viviendo bajo el mismo techo, y el respeto que infundían los viejos patriarcas. Oyeron misa en Nuestra Señora del Monte Carmelo, asistieron al efecto unificador y calmante de la liturgia. Contaron veintidós organizaciones cívicas en una localidad que no alcanzaba los dos mil habitantes. Repararon en el rasgo distintivo que era el igualitarismo de la comunidad, que desalentaba a los ricos de hacer alarde de su éxito y ayudaba a los perdedores a disimular su fracaso.

Aquel pequeño pueblo en el este de Estados Unidos, pues, estaba aislado socialmente, tenía sus propias normas socioculturales, estaba protegido de las presiones del mundo moderno. Generaba, en suma, sus propios memes. Era la primera vez que se trataba la salud desde términos “comunitarios”.

Había que entender la cultura de la que formaba parte, quiénes eran sus amigos y familias, y de qué ciudad procedían, comprender que los valores del mundo que habitamos y la gente de la que nos rodeamos ejercen un profundo efecto sobre quiénes somos.

Tenedlo en cuanta la hora de escoger dónde vais a vivir y, sobre todo, con quienes vais a compartir vuestras vidas. Vuestro corazón os lo agradecerá.

Vía | Fueras de serie de Malcom Gladwell

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