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¿Los blogs de personas de derechas son más aburridos que los blogs de izquierdas?

¿Los blogs de personas de derechas son más aburridos que los blogs de izquierdas?
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Diversos estudios sugieren que los cerebros de las personas que se inclinan políticamente hacia la derecha es distinto del cerebro de quienes se inclinan hacia la izquierda. Parece que un cerebro de derechas se estresa más frente al caos, la falta de significado, la aleatoriedad, la incertidumbre.

El cerebro de izquierdas, por el contrario, se siente más a gusto si existe cierto grado de incertidumbre, porque ello lo traduce como capacidad de maniobra y libre albedrío. Eso también explicaría que nos resulta mucho más sencillo entablar amistades con personas de nuestra misma deriva política.

Y eso también se traduce en los blogs de películas, que proliferan de forma masiva desde el año 2002.

El origen de la diferencia (online)

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La estrategia online fue decisiva para que la campaña política de Barack Obama tuviera el éxito que tuvo. Pero antes de que los políticos empezaran a usar las redes sociales para conectar con sus electores, allá por el 2002 la blogosfera ya era pródiga en información y crítica política.

Sin embargo, el uso de la blogosfera política era distinto en función del espectro político. Básicamente había diferencias entre los blogs de derechas y los de izquierdas. Al menos es lo que sugiere un estudio de Aaron Shaw que analizó los 155 principales blogs políticos del momento.

Las diferencias entre ambos bandos estribaban en la cantidad de comentarios, debates y discusión que fomentaban y permitían. Tal y como lo explica Yochai Benkler en su libro El Pingüino y el Leviatán:

Los blogs de izquierdas, como Daily Kos, utilizaban tecnologías que posibilitaban la participación de múltiples autores (sistemas de software llamados Scoop, Drupal, SoapBox y ExpressionEngine) e incluían plug-ins (a las plataformas habituales, como WordPress o Blogger) que permitían que cualquier usuario publicase comentarios sin ningún límite ni restricción. Los blogs de derechas, como Instapundit, lo más habitual era que estuvieran escritos y controlados por una única persona, y raramente incorporaban contribuciones de alguien ajeno al selecto grupo de autores principales.

En resumidas cuentas, en los blogs de izquierdas se fomentaba el debate y la discusión (lo que por otra parte podría contribuir al hecho de que existan tantas formaciones políticas de izquierdas), y en los blogs de derechas se inclinaban más a ser plataformas para amplificar la discusión ya existente, relegando a los lectores un papel más pasivo.

La cuestión es que necesitamos el caos, tal y como explicamos en Cómo afrontar una nueva tecnología: ¿“Tanto caos como podamos soportar” o “aprobación tradicionalista”?

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