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Los trabajos científicos más sucios

Los trabajos científicos más sucios
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Anualmente, la revista Popular Science publica un informe acerca de los peores trabajos a los que se pueden enfrentar los científicos. Maikelnai ha traducido la lista de este año y leyéndola uno no puede sino dar gracias por no estar ocupando ninguno de esos puestos:

  • Inspector de estiércol Lo que hacen: Meterse entre el estiércol de las granjas, inspeccionando diferentes clases de residuos animales para asegurarse de que están libres de contaminantes. Al comprobar el estiércol, estos científicos se aseguran que materiales peligrosos no se extiendan infectando a la vegetación, a otros animales o a los consumidores.
  • Recolector de orina de orangután Lo que hacen: Recolectar y analizar orina de mono para estudiar factores que afectan a su reproducción. El trabajo implica rastrear a los monos y colocar grandes lonas de plástico en el suelo o pegar bolsas de este material a los palos con la esperanza de capturar muestras adecuadas de orina para su análisis.
  • Superintendente de zona caliente Lo que hacen: Realizan trabajo de mantenimiento en laboratorios de bio-seguridad que estudian patógenos letales en el aire para los que no existe cura conocida. Su trabajo permite que los científicos estudien la naturaleza de algunos organismos causantes de enfermedades, como el ántrax.
  • Excavador de extremófilos Lo que hacen: Se mueven a través de los apestosos vahos emitidos por los lodos saturados en arsénico existentes en algunas áreas devastadas por el calor, dispuestos a recoger muestras de extremófilos comedores de arsénico. El propósito es encontrar microbios que pudieran ayudar a descontaminar las fuentes de agua dulce de la nación.

  • Analizador de muestras de deposiciones con disentería Lo que hacen: Estudiar muestras de deposiciones de humanos enfermos que han experimentado diarrea causada por cierto microbio causante de la enfermedad. El análisis permite que estos científicos desarrollen diagnósticos intestinales para ayudar a los que sufren esta enfermedad.
  • <li><strong>Limpiador de semen</strong>
    

    Lo que hacen: Tomar muestras de semen y las observan al microscopio para estudiar y contar los espermatozoides, luego les dan vueltas, los separan, les añaden conservante y congelan las muestras para su uso en fertilización in Vitro.

    <li><strong>Vulcanólogo</strong>
    

    Lo que hacen: Controlan regiones volcánicas para determinar cuando será la siguiente erupción. Además de esquivar el magma caliente, estos científicos deben escalar montañas a través del calor y moverse entre nieblas de dióxido de azufre gaseoso, cenizas, rocas y escombros.

    <li><strong>Limpiador de cadáveres</strong>
    

    Lo que hacen: Limpian cadáveres para su exposición empleando una variedad de métodos de limpieza. Esto podría incluir la inmersión del cuerpo en elementos químicos hirvientes, colocar gusanos o escarabajos en el cadáver, o recoger la carne sobrante.

    <li><strong>Alimentador de fístulas</strong>
    

    Lo que hacen: Estudiar como funcionan las entrañas del ganado. Para hacer esto, destapan la fístula, una apertura en el sistema intestinal bovino, y toman muestran del anteestómago para comprobar su digestión y las reacciones a los aditivos de la comida.

    <li><strong>Cultivador de flores cadáver</strong>
    

    Lo que hacen: Cultivar y cuidar de una enorme y hedionda planta llamada “flor cadáver”. Al igual que las flores de fragancias placenteras atraen a las abejas, las flores cadáver atraen a sus propios bichos, entre los que están el escarabajo carroñero de Sumatra y las moscas de la carne. Estos científicos compiten por cultivar la mayor planta floreciente en sus cultivos.

Vía | Barrapunto Más información | Artículo en CNN Más información | Traducción de Maikelnai En Genciencia | Los premios Ig Nobel 2006

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