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Carta abierta de los escépticos a los poseedores de la verdad

Carta abierta de los escépticos a los poseedores de la verdad
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Esto es la respuesta que doy desde Genciencia aprovechando la "invitación" en forma de artículo de quienes no aceptan el razonamiento. Como, además, me parece que han seguido una treta para conseguir escribir mal sobre nosotros y burlarse del trabajo de los demás, respondo abiertamente. Y aprovecho para pensar sobre quienes somos los escépticos.

Dice el diccionario de la RAE(Real Academia Española) que el escéptico es aquél que profresa el escepticismo, o bien aquel que no cree o afecta no creer. Por escepticismo, ya siguiendo esta linea de rigor, entendemos la desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo, y algo mucho más importante, y que yo comparto al 100%: la doctrina de ciertos filósofos antiguos y modernos, que consiste en afirmar que la verdad no existe, o que, si existe, el hombre es incapaz de conocerla. ¿Qué se puede decir ante esta definición? Podemos, fácilmente, decir que el escéptico es una persona prudente, que a falta de ese conocimiento de la verdad al que toda persona con una mínima inquietud quiere acceder, acepta sus limitaciones, siendo feliz en su mundo de visión limitada. Un escéptico no es, a pesar de que pueda creerse lo contrario, una persona estrecha de miras; al contrario, un escéptico considerará todo aquéllo que pueda aportarle conocimiento como interesante. Lo que ocurre es que el escéptico como persona prudente, afinará sus sentidos y dispondrá de todos sus conocimientos debidamente contrastados a la hora de leer o escuchar cierto tipo de explicaciones.

El tema de esta nota es el escepticismo porque nos ha ocurrido una cosa que os hacemos llegar de esta manera. En realidad, esta es una respuesta oficial de Genciencia a una iniciativa de un sitio web, el Grupo Elron de orientación y servicio, en la que se nos clasifica, correctamente, como escépticos, y la que amablemente nos han invitado a comentar. Desde luego, respetamos perfectamente esta clasificación, pero es nuestro deber alertarles de qué significa exactamente ser escéptico. Para ellos, el escepticismo "no es más que el disfraz del ignorante", y debo decir que no es asi, no es el disfraz, sino que el escéptico es un ignorante (ya que si no no podría aprender nada), y además se enorgullece de poder aprender cosas sin recurrir al misterio, al milagro o a la presencia extraterrestre entre nosotros. Claro que si, somos escépticos. Lo que no aceptamos es el insulto hacia nuestra manera de ver las cosas, y como insulto entendemos la afirmación de que los escépticos son "incapaces de aceptar, ya sea por ignorancia, temor o directamente estupidez la presencia de extraterrestres en nuestro planeta". Señores de Elron, es que no los hemos visto. Ojalá los pudiésemos ver, ¡les preguntaríamos cómo es que no han contactado con nosotros primero! No aceptamos que se nos atribuyan ironía que no existen (aunque sí ironizamos en algunas ocasiones), concretamente cuando transmitimos las sospechas de un señor que es paleontólogo y que opina, basándose en la historia y en su sentido común, que el monstruo del lago Ness pudo haber sido un truco publicitario. De hecho, podemos incluso dudar de esta afirmación (yo mismo escribí esa nota, y dudé, podéis comprobarlo, aunque afirmé que era bastante más realista que otras opciones). Como somos coherentes nosotros los escépticos, no podemos compartir la teoría de que los extraterrestres pueblan el fondo del lago y proyectan una imagen holográfica del monstruo para alejar a los curiosos. Señores de Elron, no soy irónico cuando digo que no me lo creo, soy sincero. Como escéptico no puedo decir que es mentira de manera objetiva, puedo decir que me parece insostenible por cualquiera de los conocimientos de que dispongo, que no voy a decir cuántos son, pero considero fiables.

"Cada laguito tiene su monstruito- que por supuesto nadie puede atrapar". Eso afirman ustedes. Sincero otra vez, les comunico que no entiendo cómo nadie puede atrapar a los monstruitos, y desde luego tampoco verlos, pero ustedes consiguen con éxito contactar telepáticamente con los extraterrestres que pueblan el fondo de los laguitos. Notad que estoy utilizando las palabras exactas que mencionan en la web, lo digo para que se entienda que no ironizo.

Ahora si, tengo que reconocer la ironía en mis palabras cuando me referí a la combustión espontánea. Reconozco mi error y os aseguro que desde que escribí esa entrada he aprendido mucho acerca de la redacción y los usos del lenguaje. Reconozco que ese tema podría haberlo tratado de igual manera (es decir, mostrado su falta de credibilidad) si recurrir al chascarrillo o a la burla, velada, pero burla al fn y al cabo. Pero es que yo criticaba la visión inexplicable y paranormal de la cobustión espontánea, explicable de forma precisa al amparo de la ciencia. Lo que no sabía es que la explicación que ustedes, señores del Grupo Elron, dan al asunto se centra en los "espíritus del Error, que viven en el plano 2, pegadito al plano físico, se burlan de nosotros". La combustión espontánea la producen esos espíritus. Espíritus de esa clase también son los responsables de la historia real en la que se basa la película "El Ente".

Para terminar, señores de Grupo Elron. Siento mucho que no hayan captado el sentido y la temática de Genciencia, y que no hayan visto claro que los editores y los lectores habituales somos una mayoría de escépticos sinceros. Por eso quizás han optado por invitarnos a visitar su sitio web, cosa que hemos hecho, y que hemos interpretado como lo que es, un intento por captar visitas hacia su sitio ya que ni siquiera se han molestado en informarse sobre nuestra web. Ante mi respuesta, creo que educada aunque sinceramente irónica, han respondido con un artículo-ataque en su web en el que se ridiculiza a los escépticos. El resto del artículo es respetable, pero creo también que se han excedido en su juicio habiendo leido de la manera que lo han hecho (es decir, mal) los artículos que con gran esfuerzo hemos confeccionado, y en los que hemos hecho lo que hemos podido. Ya aviso de que no voy a continuar este juego tonto de acusaciones cruzadas, porque desde luego no es mi papel, y el tiempo de nuestros lectores es bien valioso. Y ya puestos, ¿qué opinan nuestros lectores de estas cosas?

Reciban un cordial saludo (oficial) de Genciencia.

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