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Cada vez hay más emisiones de metano, pero no se sabe la causa

Cada vez hay más emisiones de metano, pero no se sabe la causa
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Hay muchas posibles fuentes de metano, pero no se conoce con exactitud cuál es la que está aumentando tanto las emisiones de metano en nuestro planeta. Lo más probable es que sea una combinación de todas ellas.

En cualquier caso, descubrir cómo se produce y cómo podemos reducirlo resulta crucial, porque, el aumento de las temperaturas podría a su vez provocar que los humedales liberen más metano, y los cambios en la química atmosférica podrían reducir la velocidad a la que se descompone el metano, tal y como señala un nuevo estudio publicado en Science.

Metano

Es 30 veces más peligroso para el cambio climático que el dióxido de carbono. Es el segundo gas más importante del efecto invernadero. El metano es así de importante, pero también es igualmente esquivo.

¿De dónde viene? Una fuente importante son los eructos de las vacas: una nueva estimación de las emisiones globales de metano en vacas es 11 por ciento más alta que las estadísticas anteriores. El 4 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero los producen estos eructos de vaca. La cría de ganado produce el 18 % de todos los gases de efecto invernadero.

Otro factor que podría contribuir es que la gente está liberando más emisiones de combustibles fósiles mientras quema menos madera y otra biomasa.

También se produce metano a través procesos desarrollados por los microorganismos que se encuentran en el suelo, especialmente en zonas húmedas, como las regiones cercanas a ríos y humedales, así como por el derretimiento de las capas de hielo permanente o permafrost.

Sea como fuere, el metano es un elemento que amenaza con hacer inútiles todos los esfuerzos por evitar un cambio climático catastrófico. Los datos recientes muestran que las concentraciones de metano en la atmósfera han aumentado de aproximadamente 1,775 partes por mil millones en 2006 a 1,850 partes en 2017. La concentración de este gas de efecto invernadero ha aumentado en los últimos 4 años a un ritmo superior al de las últimas 3 décadas.

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