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Se encuentra una receta de Hipócrates en un libro de cuero de un monasterio

Se encuentra una receta de Hipócrates en un libro de cuero de un monasterio
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Hipócrates fue más venerado médico de la Antigua Grecia y muchos autores se han referido a él como el “padre de la medicina”. Nacido en el 460 a. C., el famoso juramento ético al que se acogen los médicos modernos cuando se gradúan lleva su nombre.

Ahora se ha encontrado casualmente parte de una de sus recetas escritas en un manuscrito de cuerpo, que estaba guardado en un monasterio.

Santa Catalina

El monasterio de Santa Catalina, en Egipto, contiene muchos manuscritos "Palmesit", además de una biblioteca con 6.000 manuscritos, entre ellos 600 manuscritos escritos en árabe, griego, etíope, copto, armenio y sirio.

Entre todos ellos, mientras se llavaba a cabo una restauración, se ha hallado un manuscrito de cuero que contiene parte de una receta del famoso médico griego.

El manuscrito tiene también tres recetas médicas escritas por un escribano anónimo, uno de los cuales contiene dibujos de hierbas medicinales de la receta griega.

La segunda capa de escritura encontrada en el manuscrito es un texto de la Biblia conocido como el "manuscrito sinaítico", que se extendió durante la Edad Media.

Muerte Hipocrates

Hipócrates

Con todo, lo más probable es que, más allá del valor histórico del manuscrito, no podamos extraer conocimientos médicos particularmente efectivos. Porque Hipócrates también cometió un buen número deslices. El mayor de ellos es que consideraba que cualquier enfermedad nacía de la desproporción entre cuatro fluidos que discurrían por el cuerpo: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra.

También llegó a sostener la teoría de que los varones son engendrados por semen que fluye de la parte derecha del cuerpo del padre, y las niñas por semen que procede del lado izquierdo.

No en vano, las veleidades médicas llegaron a ser tan graves que muchos escritos de la época cuestionaron la eficacia de la propia medicina. Por ejemplo, en El Satiricón, del escritor romano Petronio, podemos leer: “El médico no es más que un consuelo moral”.

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