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Si el teflón es antiadherente ¿cómo se adhiere a las sartenes?

Si el teflón es antiadherente ¿cómo se adhiere a las sartenes?
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He aquí una de esas preguntas un tanto circulares, de pez que se muerde la cola, de qué fue antes, el huevo o la gallina: ¿cómo se adhiere el teflón a las sartenes si el teflón es precisamente antiadherente?

Primero cabe puntualizar que el teflón, nombre comercial registrado por DuPont para referirnos politetrafluoretileno, y que sirve para muchas otras cosas, como el aislamiento de cables de comunicación de datos, en ropas y tapicerías (para repeler agua y manchas), en revestimientos de aviones, cohetes, naves espaciales, en prótesis, en componentes electrónicos, etc.

Y además, el teflón es capaz de resistir temperaturas de unos 300º C durante largos periodos sin apenas sufrir modificaciones. Es resistente a la mayoria de los ácidos y las bases. Y es resistente (insoluble) a muchos disolventes orgánicos.

Un mito muy extendido es que el teflón surgió a consecuencia de la carrera espacial, pero no es cierto. Aunque se usó, efectivamente, en la capa externa de los trajes de los astronautas, en realidad fue descubierto fortuitamente por Roy J. Plunkett mientras trabajaba para la empresa Du Pont en 1941. Viva la serendipia.

Para cubrir ollas y sartenes con teflón se usan dos técnicas diferentes. El método de sintetización y el de bombardeo.

El de sistetización consiste en elevar la temperatura del teflón hasta unos 400 grados, para a continuación imprimirlo en la superficie que queramos. Este método tiene un handicap: cuando el teflón se enfría cabe la posibilidad de que se separe de la sartén con el tiempo.

El de bombardeo es más complejo y seguro, pues se modifica químicamente el lado del teflón que queremos pegar a la sartén bombardeándolo con iones en un campo eléctrico y en el vacío, a fin de desprender átomos de flúor de la parte que queremos adherir a la sartén.

Lo que provoca que el teflón sea adherente son estas moléculas de flúor, de modo que sin ellas ahora podemos añadir a esa cara sin flúor cualquier otro material que favorezca la adición, como por ejemplo el oxígeno.

Vía | Museodelaciencia

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