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Así es como la fibra de carbono revolucionó el deporte

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Uniendo filamentos de grafito en una fibra cuyas láminas tenían una dureza y una rigidez extraordinarias se fabricó, por primera vez en la historia, la fibra de carbono.

Desarrollado por los ingenieros de la Royal Aircraft Establishment, en Farnborough, en el año 1963, este nuevo material revolucionó el deporte.

Las innovaciones de la fibra de carbono

En sus inicios, las fibras de carbono tenían un fallo: dependían en su estructura de las fuerzas de Van der Waals, pero se solucionó este efecto recubriendo las fibras con resina epoxi: así nació el composite de fibra de carbono. Por ejemplo, el composite aumentó la calidad de las raquetas, dejando atrás la madera y el aluminio.

Este material, sobre todo, recolucionó la Fórmula 1, pues el triunfo de esta competición subyace tanto en la pericia del conductor como en los avances técnicos.

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Todos los deportes que requerían materiales de bajo peso y alta resistencia se vieron favorecidos por este nuevo material. Por ejemplo, el ciclismo cambió en la década de 1990, cuando estas fibras de carbono permitieron diseñar bicicletas cada vez más aerodinámicas. Así es como, en 1996, Chris Boardman recorrió 56,375 kilómetros en una hora.

También hubo avance en los bañadores que se usan en la piscina.

El nuevo material se aplica incluso en el atletismo, en el que cada vez son más los competidores discapacitados que llevan prótesis transtibiales de fibra de carbono, tal y como explica Mark Miodownik en su libro Cosas (y) materiales:

En 2008, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo quiso impedir que estos atletas participaran en las competiciones regulares, alegando que las piernas artificiales les daban una ventaja injusta. El Tribunal Arbitral del Deporte anuló la decisión y, en el campeonato mndial de atletismo de 2011, Oscar Pistorius participó en la prueba de relevos de 400 metros con el qui sudafricano "normal", que acabó ganando la medalla de plata.

Este material resultó tan milagroso que algunos aficionados a la ciencia ficción incluso imaginaron que pudiera hacer realidad la idea de construir un ascensor orbital con él.

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