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Denison´s Road: si quieres diamantes, tendrás que ser muy buen conductor

Denison´s Road: si quieres diamantes, tendrás que ser muy buen conductor
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Denison´s Road recorre más de 500 kilómetros atravesando Canadá, entre Tibbitt y Contwoyto, hasta alcanzar unas inmensas minas de diamantes del norte, en la región del Lac du Gras. Como la mayoría de su recorrido transcurre a través de lagos helados de superficie insegura, en cualquier momento los vehículos pueden ser tragados como si circularan por arenas movedizas.

Sin embargo, a pesar de lo inseguro de su superficie, no debéis imaginaros una ruta angosta llena de curvas y obstáculos. Esta carretera es tan ancha como una autopista de 8 carriles. Esto es posible porque, anualmente, la compañía Nuna Logistics, la encargada de explotar las minas de diamantes, lanza un destacamento de máquinas quitanieves a fin de abrir el camino capaz de soportar el paso de camiones de hasta 70 toneladas.

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La tarea de ingeniería sólo se realiza en invierno, cuando las islas que albergan las minas quedan temporalmente conectadas con tierra (dejando así de ser islas) y el hielo alcanza el espesor suficiente. Un espesor que está continuamente chequeado por helicópteros provistos de Radares de penetración del suelo (GPR), capaces de determinar este espesor en cada tramo concreto.

De este modo, durante los meses más invernales, es habitual que por este páramo helado crucen innumerables camiones cargados de miles de toneladas de combustible, explosivos, acero y hormigón, todo ello necesario para mantener el funcionamiento normal de las minas de diamantes, sobre todo la de Diavik y la de Ekati, las dos minas de diamantes más grandes del mundo.

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Y durante todo este trasiego imposible, en habitual que un camión se tope con una grieta. Entonces, el conductor apenas dispone de unos segundos para saltar de la cabina y salvarse de las fauces heladas. Para evitar en lo posible estas trampas mortales, los camioneros deben atravesar los cientos de kilómetros de extensión de algunos lagos helados a una velocidad no superior a los 50 kilómetros por hora (lo mismo que sucedía en la película Speed, pero a la inversa: allí no se podía descender de determinada velocidad so pena de que estallara el explosivo). Desarrollar una velocidad mayor podría generar suficientes vibraciones como para partir la superficie. Como un elefante caminando de puntillas sobre un puente de cristal.

Si se detecta una grieta a tiempo, a unos metros por delante, entonces se pueden tomar dos alternativas: abrir un nuevo ramal en la carretera o construir una especie de puente improvisado mediante grandes palés.

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Las minas son bastante recientes: se descubrieron en 1991. La de Diavik se prevé que en pocos años produzca 170 millones de quilates de diamantes. Hasta ahora, no obstante, todavía no se han superado las cifras de quilates de los yacimientos sudafricanos.

Tiempo al tiempo, si antes la autopista de hielo quebradizo, por la que se realiza una media de 5.000 viajes de ida y vuelta, no decide engullir a todo aquél que intente llegar hasta allí. Posibilidad cada vez menos remota a causa del calientamiento global, que año a año vuelve más inseguro este camino: el invierno de 2005-2008 fue el más caluroso de la zona desde 1850.

Vía | Fogonazos

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