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¿Es el Sol la solución para nuestros problemas energéticos?

¿Es el Sol la solución para nuestros problemas energéticos?
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El Sol, a pesar de encontrarse a 149 millones de kilómetros de la Tierra, es extremadamente brillante. Según Ken Jennings, “El sol parece unas mil veces más luminoso al ojo humano que cien bombillas de cien vatios en una habitación, lo que explica por qué las fotos de cumpleaños infantiles tomadas en interiores se ven tan tétricas.”

Del Sol se desgajaron los elementos, incluidos el uranio y el torio. Gracias a la luz del Sol se originó la vida primitiva que terminó en combustibles fósiles. También provoca la lluvia y los vientos.

En las entrañas del Sol se produce la anhelada fusión nuclear, que aún no hemos podido dominar (entre otros, está el problema del confinamiento magnético del plasma), que sin duda sería una fuente inagotable de energía limpia.

Instalación de paneles solares en New Hampshire, Estados Unidos
Instalación de paneles solares en New Hampshire, EEUU
Así pues, de momento, la energía que podemos obtener del Sol se reduce a los rayos solares que capturamos mediante placas fotovoltaicas (la luz recibida se convierte en corriente eléctrica basándose en el llamado efecto fotoeléctrico, cuya interpretación le valió el Nobel a Albert Einstein en 1905).

El poder de los rayos solares es innegable: incluso puede dañar nuestros ojos si miramos fijamente al Sol, provocando una alteración que los oftalmólogos llaman “retinopatía solar”. Por ejemplo, durante la guerra de Vietnam era frecuente que muchos miraran al sol para contraer una ceguera parcial para evitar ser llamados a filas.

Pero ¿este poder sería suficiente para abastecer nuestras necesidades de energía? ¿Los paneles fotovoltaicos son la panacea o una impostura flower power?

Inconvenientes de la luz solar

En opinión de Manuel Lozano Leyva, catedrático de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla, la luz solar acarrea diversos inconvenientes a la hora de extraer energía, tal y como explica en su libro El fin de la ciencia (incluyendo que muchos días están nublados y por las noches no nos llega el Sol):

el rendimiento de la conversión de luz en electricidad es muy pequeño. Para colmo, los materiales fotovoltaicos usados son caros y la instalación de los paneles requiere bastante energía en transporte y hormigón. Esto hace que si el MWh de, por ejemplo, energía eólica cueste 65 euros de promedio, el de energía fotovoltaica salga a más de 430 euros. A pesar de estas desventajas, el verdadero problema de la energía fotovoltaica es el de la densidad de energía. […] la subvención concedida en España en años pasados recientes a la energía fotovoltaica es parecida a la eólica, pero mientras que ésta genera anualmente en torno al 15 por ciento de la electricidad consumida en España, la fotovoltaica apenas llega al 2 por ciento. Ocho veces menos. […] entre las dos, la eólica y la fotovoltaica, lo que les da el Estado cada año es mucho más de lo que cuesta construir varias centrales de ciclo combinado o una gran central nuclear […] con la subvención anual a la simbólica energía fotovoltaica se organizaría y construiría un portentoso instituto de investigación de energía solar que atrajera a los mejores especialistas del mundo. […] obtendría resultados inesperados que optimizarían la conversión de la radiación solar en energía eléctrica. […] El misterio se condensa en la siguiente pregunta: ¿cómo han podido caer los políticos en la trampa de la energía fotovoltaica actual y encima considerarla progresista?
[Texto alternativo]

Planta termosolar

La planta termosolar de 150 MW Andasol es una planta comercial de discos parabólicos, localizada en España.

Hay otras fuentes de energía solar, como la termosolar: se instalan espejos que concentren los rayos solares sobre un fluido, generalmente agua, para que hierva por el calor. El vapor generado así mueve la turbina de un generador eléctrico. La mayor central termosolar del mundo está en Sanlúcar la Mayor, cerca de Sevilla.

Aunque la eficiencia de las instalaciones termosolares no es muy alta, sí que presenta ventajas frente a las instalaciones fotovoltaicas:

Por ejemplo, aunque la energía termosolar obviamente es apenas gestionable, lo es más que la fotovoltaica, porque si e utiliza el calor para fundir sales, éstas pueden hacer hervir el agua aun cuando el sol se haya puesto gracias al calor acumulado. […] En cualquier caso, si un año se encadena una serie de borrascas, como ocurrió en 2010 en Sevilla, la planta termosolar puede estar tres meses y medio sin producir un solo kilovatio hora.

Así pues, las energías renovables no parecen ser la panacea: aún necesitamos el gas, el carbón y el petróleo. Acaso hemos de combinar todas esas energías, incluyendo un modelo de ahorro en el que no derrochemos tanta energía. De igual modo, tal y como finaliza Lozano Leyva:

Afrontar la tecnología nuclear es inevitable, pero la gran lección de Fukushima es que lo hemos de hacer de manera serena, competente y sensata, o, en caso contrario, estamos abocados a un mundo inestable, inseguro e injusto.

Fotos | bago | SayCheeeeeese

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